Cada año, Barcelona convierte sus calles y cielos en un escenario compartido durante las fiestas de la Mercè, ese ritual colectivo que recuerda a la ciudad su propia capacidad de reunirse. En 2026, esa tradición incorpora una nueva dimensión: 750 drones iluminarán la noche de forma gratuita, producidos por el equipo que ya maravilló a la ciudad frente a la Sagrada Familia. Es el encuentro entre la memoria festiva y la tecnología contemporánea, ofrecido sin precio de entrada como un gesto de pertenencia común.