En un país donde el valor del dinero ha sido históricamente un termómetro de la confianza colectiva, 47 economistas consultados por el Banco Central proyectan un dólar mayorista en $1.630 para diciembre de 2026, con una inflación que se modera pero no desaparece. La estrategia oficial apuesta a la contención cambiaria mediante intervenciones en futuros y bonos dólar linked, mientras el debate de fondo persiste: ¿puede una economía reactivarse cuando el precio del dinero se convierte en el principal instrumento de control?