En el mercado digital de nuestro tiempo, la abundancia convive con la fugacidad: veinte objetos cotidianos —desde el cuidado del cuerpo hasta la iluminación del hogar— se ofrecen en Amazon por menos de veinte euros, con descuentos de hasta el sesenta y seis por ciento que expiran en cuestión de días. Es la vieja tensión entre la oportunidad y el tiempo, trasladada ahora a una pantalla que no cierra nunca. El consumidor moderno debe decidir con rapidez lo que antes se meditaba con calma en los pasillos de una tienda.