14 migrantes deportados a Ghana son reenviados a sus países donde enfrentan persecución

14 migrantes enfrentan persecución y potencial tortura en sus países de origen; uno es bisexual y enfrenta cadena perpetua en Gambia; fueron trasladados en condiciones deplorables.
Sé que tienen control sobre Ghana porque lo tienen
La jueza Tanya Chutkan cuestionó al Gobierno sobre por qué no podía evitar que los migrantes fueran reenviados a sus países de origen.
Mark

¿Cómo es posible que un tribunal ordene protección contra la deportación y el Gobierno simplemente la ignore?

Mimi

Porque el Gobierno argumenta que una vez que alguien sale del territorio estadounidense, el asunto está fuera del control de los tribunales. Es una interpretación muy expansiva de dónde termina la jurisdicción.

Luke

Pero eso no es del todo cierto, ¿verdad? El Gobierno tiene control sobre sus propias acciones. Puede elegir no deportar a alguien.

Mimi

Exacto. Por eso la jueza Chutkan fue tan directa: "Sé que tienen control sobre Ghana". El Gobierno está siendo deliberadamente ingenioso.

Mark

¿Y el Tribunal Supremo está permitiendo esto?

Mimi

Ha suspendido fallos que protegían a los migrantes. Ha autorizado las deportaciones a terceros países.

Luke

Aunque vale la pena notar que el Tribunal Supremo no ha dicho explícitamente que esto sea legal. Solo ha bloqueado las decisiones que lo prohibían.

Mark

¿Qué pasa con estos catorce hombres ahora?

Mimi

Están en sus países de origen. Uno de ellos es bisexual y está escondido en Gambia, donde eso es un delito que puede llevar a cadena perpetua.

Luke

Y eso es verificable. Gambia tiene esa ley. Pero no sabemos exactamente dónde está cada uno de los catorce o qué está pasando con ellos ahora.

Mark

¿Por qué Ghana aceptó esto?

Mimi

Su ministro dijo que fue por principios humanitarios, que no podían seguir viendo sufrir a sus hermanos de África occidental.

Luke

Aunque es interesante que Ghana no hizo público el acuerdo. Solo lo confirmó después de que los migrantes ya estaban allí.

Mark

¿Esto va a continuar?

Mimi

La Administración Trump ya ha enviado migrantes a Sudán del Sur, Esuatini y Ruanda. Parece ser un patrón establecido.

Luke

Y mientras los jueces reconozcan que no pueden detenerlo, probablemente continuará.

  • 14 migrantes deportados a Ghana el 5 de septiembre fueron reenviados a Nigeria y Gambia
  • Todos tenían suspensiones de deportación judiciales que prohibían su envío a sus países de origen
  • La jueza Tanya Chutkan admitió la impotencia de los tribunales para obligar al Gobierno a retornarlos
  • Uno de los migrantes es bisexual y enfrenta cadena perpetua en Gambia por sus relaciones
  • La Administración Trump también ha enviado migrantes a Sudán del Sur, Esuatini y Ruanda

Los 14 ciudadanos de África occidental tenían suspensiones de deportación judiciales que prohibían su envío a sus países de origen, pero fueron ignoradas. La jueza Tanya Chutkan criticó el acuerdo con Ghana como un plan para evadir requisitos legales, pero admitió que los tribunales no pueden obligar al Gobierno a retornarlos.

14 migrantes deportados por EE.UU. a Ghana fueron reenviados a Nigeria y Gambia, sus países de origen, donde enfrentan persecución, a pesar de tener protecciones judiciales. Una jueza reconoció la impotencia de los tribunales para detener las deportaciones de la Administración Trump a terceros países.

En la madrugada del 5 de septiembre, catorce hombres fueron sacados de sus celdas en un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Alexandria, Luisiana. Cuatro de ellos fueron colocados en camisas de fuerza. Los trasladaron en un avión de carga militar estadounidense a Ghana, un país donde ninguno de ellos tenía vínculos familiares ni redes de apoyo. Lo que sucedió después confirma los peores temores que sus abogados habían expresado ante los tribunales: dentro de días, fueron reenviados a Nigeria y Gambia, sus países de origen, lugares donde enfrentan persecución, tortura y, en al menos un caso, cadena perpetua.

Esta deportación representa un quiebre en la protección legal que estos hombres habían recibido del sistema judicial estadounidense. Cinco de los catorce presentaron una demanda en un tribunal de Washington D.C. la semana pasada solicitando su regreso a Estados Unidos. Todos ellos contaban con suspensiones de deportación judiciales, órdenes que explícitamente prohibían su traslado a sus países de origen. La Administración Trump ignoró estas protecciones. El Departamento de Justicia argumentó que una vez que un migrante era expulsado del territorio estadounidense, el asunto escapaba al control del Gobierno. El Tribunal Supremo, de mayoría conservadora, ya había suspendido fallos de jueces federales que establecían que los migrantes debían tener la oportunidad de demostrar que correrían riesgo de tortura antes de ser deportados.

La jueza Tanya Chutkan, con sede en Washington D.C., celebró una audiencia el sábado después de que los abogados de los migrantes advirtieran que sus clientes serían trasladados desde Ghana a sus países de origen. Chutkan pidió al Gobierno que explicara qué gestiones estaba realizando para evitarlo. Durante la audiencia, fue directa: "No he tenido reparos en decir que creo que este es un plan muy sospechoso". Señaló que la Administración Trump había elaborado el acuerdo con Ghana específicamente para evadir los requisitos legales estadounidenses que prohíben enviar migrantes a lugares donde enfrentan peligro. "Estas preocupaciones no son especulativas", afirmó. "Las preocupaciones son tan reales que el Gobierno de Estados Unidos está de acuerdo en que no deben ser devueltos a su país de origen". Sin embargo, Chutkan también reconoció la impotencia del poder judicial. El Tribunal Supremo había bloqueado una decisión de un tribunal inferior en un caso similar, y ella admitió que no tenía sentido tomar decisiones que serían suspendidas de inmediato. "¿Qué pretende hacer el Gobierno?", preguntó con frustración. "Y por favor, no me digan que no tienen control sobre Ghana porque sé que lo tienen".

Uno de los demandantes, identificado en los documentos judiciales como K.S., fue deportado a Gambia a pesar de su protección legal. K.S. es bisexual. Gambia penaliza las relaciones entre hombres con una pena máxima de cadena perpetua. Según sus abogados, ahora se encuentra escondido en Gambia y teme por su vida. Felix Kwakye Ofosu, ministro de comunicaciones del gobierno de Ghana, confirmó a la Agencia Associated Press que los deportados "ya han partido hacia sus países de origen". El presidente ghanés, John Dramani Mahama, había anunciado la semana anterior que la repatriación del resto era inminente.

Ghana recibió a los catorce migrantes el 5 de septiembre después de que Estados Unidos llegara a un acuerdo con el Gobierno africano para enviar a migrantes de otros países de África occidental. El ministro de Relaciones Exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, rechazó las críticas diciendo que Ghana aceptó a los deportados "puramente por un principio humanitario". En una rueda de prensa en Accra, la capital, afirmó que Ghana no recibió compensación financiera de Estados Unidos. "Simplemente no podíamos seguir soportando el sufrimiento de nuestros hermanos de África occidental", dijo. Sin embargo, al llegar a Ghana, los migrantes fueron llevados a un campamento al aire libre donde las condiciones eran, según la denuncia, "deplorables". No había suficiente agua corriente ni refugio permanente, solo tiendas de campaña.

Esta operación se llevó a cabo en secreto. Estados Unidos nunca hizo público el acuerdo con Ghana. El presidente ghanés solo lo confirmó el 10 de septiembre, días después de recibir a los catorce detenidos. Este patrón de sigilo caracteriza todas las deportaciones de migrantes a terceros países en África. La Administración Trump ya ha enviado migrantes a Sudán del Sur, Esuatini y Ruanda, todos ellos países sobre los que pesan denuncias de violación de derechos humanos. El caso de Ghana demuestra cómo el Gobierno ha encontrado una vía para eludir las protecciones legales que los tribunales estadounidenses intentan mantener. Mientras los jueces reconocen que estas deportaciones violan la ley, también admiten que carecen de herramientas para detenerlas. Los catorce hombres que fueron sacados de sus celdas en Louisiana hace semanas ahora están en sus países de origen, enfrentando exactamente lo que la ley estadounidense estaba diseñada para prevenir.

No he tenido reparos en decir que creo que este es un plan muy sospechoso
— Jueza Tanya Chutkan
Simplemente no podíamos seguir soportando el sufrimiento de nuestros hermanos de África occidental
— Samuel Okudzeto Ablakwa, ministro de Relaciones Exteriores de Ghana
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