Zelensky insta a la OTAN a acelerar armamento ante nueva ofensiva rusa

Al menos 5 civiles muertos y nueve heridos en bombardeo ruso a zona residencial de Bakhmut; autoridades urgen evacuación inmediata de residentes.
La velocidad de la que depende la vida
Zelensky instó a los aliados de la OTAN a acelerar entregas de armas, enfatizando que cada día de demora costaba vidas civiles.

En Múnich, mientras los cañones Grad seguían cayendo sobre Bakhmut y sus civiles, el presidente Zelensky se plantó ante el poder occidental para recordarle una verdad incómoda: en la guerra, el tiempo no es neutral, sino que pertenece a quien actúa primero. Su llamado a la velocidad —en armas, en decisiones, en voluntad— no era solo una táctica militar, sino una advertencia filosófica sobre el costo de la indecisión cuando las vidas están en juego.

  • Zelensky llegó a Múnich no a negociar, sino a exigir: cada hora sin armas es una hora que Rusia convierte en territorio ganado y civiles muertos.
  • La amenaza rusa, advirtió, no termina en Ucrania; Putin apuesta por el agotamiento y, si no se le detiene ahora, otros países del antiguo bloque soviético serán los siguientes.
  • Scholz, presionado por meses de críticas a su vacilación, prometió una 'campaña intensiva' para reunir suficientes tanques Leopard 2 y formar un batallón completo, mientras Macron reconocía abiertamente que el conflicto sería largo.
  • En Bakhmut, la respuesta rusa al discurso de Múnich fue concreta: misiles Grad sobre zonas residenciales, al menos cinco civiles muertos y nueve heridos, y una vice primera ministra ucraniana urgiendo la evacuación inmediata.
  • La estrategia rusa en Bakhmut busca exactamente lo que Zelensky denunció: consumir tiempo, desgastar recursos y retrasar la contraofensiva ucraniana mientras Occidente delibera.

En Múnich, ante una sala cargada de poder occidental, Zelensky convirtió su intervención en la Conferencia de Seguridad en algo más que un discurso diplomático. "Necesitamos velocidad: velocidad de nuestros acuerdos, velocidad de nuestra entrega, velocidad de las decisiones", declaró ante Harris, Macron, Sunak, Von der Leyen y Scholz. No era una petición. Era una exigencia nacida de la urgencia de quien sabe que cada día sin apoyo cuesta vidas.

Más allá de lo inmediato, Zelensky trazó un cuadro más sombrío: Putin no juega a ganar una batalla, sino a agotar a sus adversarios. Y Ucrania, insistió, no sería su última parada. "Va a continuar hacia otros Estados del antiguo bloque soviético", advirtió, argumentando que detener a Rusia ahora era la única forma de proteger a toda Europa del Este. Para eso, repitió tres veces que no hay alternativa: ni a la victoria ucraniana, ni a Ucrania en la UE, ni a Ucrania en la OTAN.

Los aliados respondieron con promesas matizadas. Scholz, quien había tardado meses en autorizar el envío de tanques Leopard 2, instó a cualquier país con esos blindados a enviarlos "realmente ahora" y prometió una campaña intensiva durante la conferencia para reunir suficientes unidades. Macron fue más descarnado: Francia estaba preparada para un conflicto largo, aunque no lo deseara.

Mientras los líderes hablaban, Bakhmut ardía. En la madrugada del viernes, misiles Grad rusos golpearon repetidamente zonas residenciales de la ciudad, dejando al menos cinco civiles muertos y nueve heridos. La vice primera ministra Irina Vereshchuk urgió la evacuación inmediata, advirtiendo que quedarse ponía en riesgo no solo a los propios residentes, sino también a los equipos de rescate. Según la inteligencia ucraniana, el objetivo ruso en Bakhmut era preciso: retrasar la contraofensiva ucraniana consumiendo tiempo y recursos. Era, en el fondo, la misma apuesta que Zelensky había denunciado en Múnich: Putin apostaba por el agotamiento, y cada día sin armas era un día que Rusia aprovechaba.

En la capital bávara, mientras los líderes mundiales se reunían para debatir seguridad global, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky llevaba un mensaje urgente a la Conferencia de Seguridad de Múnich: sus aliados necesitaban actuar más rápido. No había tiempo que perder. Vidas dependían de ello.

Zelensky se dirigió a una sala llena de poder occidental: la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris, el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Rishi Sunak, la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, y el canciller alemán Olaf Scholz, quien fungía como anfitrión. Su mensaje fue directo. "Tenemos que darnos prisa. Necesitamos velocidad: velocidad de nuestros acuerdos, velocidad de nuestra entrega, velocidad de las decisiones para limitar el potencial ruso. No hay alternativa a la velocidad porque es la velocidad de la que depende la vida", les dijo. No era una petición diplomática. Era una exigencia nacida de la urgencia.

El presidente ucraniano fue más allá de la inmediatez táctica. Advirtió a los líderes reunidos que Vladimir Putin estaba jugando un juego más largo, intentando ganar tiempo mientras desgastaba a sus adversarios. Pero Ucrania, insistió Zelensky, no sería el final de la agresión rusa. "Está claro que Ucrania no será su última etapa. Va a continuar hacia otros Estados del antiguo bloque soviético". Su argumento era claro: detener a Rusia en Ucrania ahora era la única forma de proteger a toda Europa del Este. Y para eso, necesitaba que sus aliados entendieran que "no hay alternativa a la victoria ucraniana", que "no hay alternativa a Ucrania en la UE" y que "no hay alternativa a Ucrania en la OTAN".

Los líderes europeos respondieron con promesas de apoyo sostenido, aunque con matices reveladores. Scholz, quien había sido criticado durante meses por su vacilación inicial en armar a Ucrania, prometió que el respaldo alemán estaba "diseñado para durar". Pero luego fue más específico: instó a cualquier país que tuviera tanques de combate a enviarlos inmediatamente. "Aquellos que puedan enviar estos tanques de combate deberían hacerlo realmente ahora", declaró. La presión había funcionado parcialmente. A finales de enero, Scholz había autorizado el envío de tanques Leopard 2, pero las negociaciones posteriores con otros socios de la OTAN no habían logrado reunir suficientes unidades para formar un batallón completo de los modelos más modernos, los 2A6. Scholz prometió una "campaña intensiva" durante los tres días de la conferencia para resolver el problema.

Macron, por su parte, fue más directo sobre la realidad que enfrentaban. Francia estaba preparada para un conflicto prolongado, dijo, aunque aclaró que no lo deseaba. Instó a los aliados a intensificar el apoyo para permitir una contraofensiva ucraniana. Era una forma de decir que esto no terminaría pronto, que el costo sería alto, pero que no había opción.

Mientras los líderes hablaban en Múnich, la guerra continuaba con su ritmo brutal. En la madrugada del viernes, tropas rusas bombardearon una zona residencial de Bakhmut con misiles Grad. El ataque dejó al menos cinco civiles muertos y aproximadamente nueve heridos, según reportes. Los edificios residenciales fueron golpeados repetidamente. La vice primera ministra ucraniana, Irina Vereshchuk, urgió a los residentes que evacuaran la ciudad de inmediato. "Deben evacuar de inmediato, porque cuando te quedas, te pones a ti y a tus seres queridos en riesgo, especialmente a los niños que se ven obligados a quedarse contigo", explicó. Advirtió además que permanecer en la zona creaba "problemas y riesgos adicionales" para los equipos de emergencia y rescate.

La estrategia rusa en Bakhmut tenía un propósito claro, según Andriy Yusov, portavoz de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano: retrasar la contraofensiva ucraniana. Mientras Zelensky pedía velocidad en Múnich, Rusia estaba usando esa misma arma contra él, consumiendo tiempo y recursos en una ciudad que se convertía en símbolo de la resistencia ucraniana. Era el mismo patrón que Zelensky había advertido a los líderes occidentales: Putin apostaba por el agotamiento, por hacer que el conflicto durara tanto que sus enemigos se cansaran. Por eso la velocidad de las armas, de los acuerdos, de las decisiones, era tan crítica. Cada día que pasaba sin tanques, sin municiones, sin apoyo aéreo, era un día en el que Rusia ganaba terreno y civiles morían en ciudades como Bakhmut.

Tenemos que darnos prisa. Necesitamos velocidad: velocidad de nuestros acuerdos, velocidad de nuestra entrega, velocidad de las decisiones para limitar el potencial ruso.
— Volodímir Zelensky, presidente de Ucrania
Aquellos que puedan enviar estos tanques de combate deberían hacerlo realmente ahora
— Olaf Scholz, canciller alemán
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Zelensky insistió tanto en la palabra "velocidad" en lugar de simplemente pedir más armas?

Model

Porque entendía que sus aliados estaban negociando, dudando, pidiendo consenso. Cada semana de debate era una semana en la que Rusia avanzaba. La velocidad no era un lujo retórico; era la diferencia entre ganar y perder.

Inventor

¿Crees que Scholz realmente cambió de opinión o solo estaba bajo presión?

Model

Probablemente ambas cosas. Pero lo importante es que incluso bajo presión, los tanques no llegaban en cantidad suficiente. Las promesas y la realidad seguían siendo dos cosas distintas.

Inventor

¿Qué significaba que Macron dijera que estaba "listo para un conflicto prolongado"?

Model

Que Francia aceptaba que esto no se resolvería en meses. Pero también que estaba dispuesta a pagar el costo. Era una forma de decir: vamos a estar aquí el tiempo que sea necesario.

Inventor

¿Por qué Rusia atacaba específicamente Bakhmut si no era estratégicamente vital?

Model

Porque era vital psicológicamente. Cada ciudad que caía era un símbolo de que Rusia podía ganar. Y cada día que Ucrania gastaba defendiendo Bakhmut era un día que no podía preparar su contraofensiva.

Inventor

¿Creías que los líderes en Múnich realmente entendían lo que Zelensky estaba diciendo?

Model

Algunos sí. Otros estaban pensando en sus propias políticas domésticas, en cuánto podían gastar, en cuándo terminaría esto. Zelensky estaba hablando de supervivencia. No es lo mismo.

Quieres la nota completa? Lee el original en infobae ↗
Contáctanos FAQ