El futuro confirmará el respeto que los ucranianos merecen
Nawrocki revocó la Orden del Águila Blanca alegando que la UPA cometió crímenes de guerra contra Polonia durante la Segunda Guerra Mundial. Zelensky argumenta que la UPA luchó por la independencia ucraniana y que ambos bandos cometieron represalias, reabriendo heridas históricas entre aliados.
- Karol Nawrocki revocó la Orden del Águila Blanca a Zelensky el 20 de junio de 2026
- Zelensky emitió un decreto el 26 de mayo nombrando una unidad en honor de la UPA
- La UPA ha sido acusada de masacres contra decenas de miles de civiles polacos en Volinia y Galicia Oriental durante la Segunda Guerra Mundial
- Cuatro funcionarios ucranianos anunciaron que devolverían sus propias condecoraciones polacas
- Polonia ha acogido a millones de refugiados ucranianos desde la invasión rusa de 2022
El presidente ucraniano Zelensky devolvió la máxima condecoración polaca tras ser revocada por el presidente Nawrocki, quien protestó por el nombramiento de una unidad militar en honor a la UPA, acusada de masacres contra polacos en la Segunda Guerra Mundial.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky empacó una condecoración en una caja y la envió de vuelta a Varsovia. No fue un gesto impulsivo. Fue una respuesta calculada a un insulto que, en el contexto de la alianza entre Ucrania y Polonia, resultaba casi inconcebible semanas atrás.
Todo comenzó cuando Zelensky emitió un decreto el 26 de mayo nombrando una unidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania en honor del Ejército Insurgente Ucraniano, conocido como UPA, una formación paramilitar que operó en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. Para Ucrania, el gesto representaba un reconocimiento a quienes lucharon por la independencia nacional contra la ocupación nazi y soviética. Para Polonia, fue un acto de provocación histórica. El presidente polaco Karol Nawrocki respondió revocando la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración del Estado polaco, que el expresidente Andrzej Duda le había otorgado a Zelensky en 2023 por sus servicios a la seguridad y la defensa de los derechos humanos.
La razón de Nawrocki era directa y dolorosa: la UPA ha sido acusada en Polonia de masacres masivas contra civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente en las regiones de Volinia y Galicia Oriental. En 2016, el Parlamento polaco reconoció estos crímenes como genocidio. Nawrocki, un político nacionalista que ha capitalizado el sentimiento antiucraniano con fines electorales, grabó un mensaje de trece minutos explicando que para la mayoría de los polacos, la UPA seguía siendo ante todo responsable de crímenes crueles contra ciudadanos de la República de Polonia.
Zelensky respondió con su propia declaración en redes sociales, acompañada de fotos de la condecoración y un recibo postal que probaba que ya estaba en camino de regreso a la oficina presidencial de Varsovia. Escribió que los ucranianos creían que la orden estaba destinada al pueblo ucraniano y a su ejército, y que al devolverla esperaba que el futuro confirmara el respeto que los ucranianos merecían. Cuatro funcionarios ucranianos de alto nivel, incluyendo el jefe de la Oficina Presidencial Kyrylo Budanov, anunciaron que también devolverían sus propias condecoraciones polacas. Budanov calificó la decisión de Nawrocki como un gesto inamistoso y un regalo para Moscú.
La escalada reveló una grieta profunda en una alianza que, hasta hace poco, parecía inquebrantable. Polonia ha acogido a millones de refugiados ucranianos desde la invasión rusa en 2022 y ha sido un apoyo crucial para Kyiv mientras la guerra entra en su cuarto año. Sin embargo, los ucranianos en Polonia han enfrentado un creciente prejuicio a pesar de su contribución a la economía local. Nawrocki aclaró que la revocación de la condecoración no significaba que Polonia reduciría su apoyo militar a Ucrania frente a Rusia, pero el daño diplomático ya estaba hecho.
No todos en Polonia vieron la situación de la misma manera. El primer ministro Donald Tusk, rival político de Nawrocki, instó a ambos líderes a bajar el tono. En un mensaje en redes sociales, escribió que el frente estaba en otro lugar y que la disputa entre Polonia y Ucrania deleitaba a Putin y desconcertaba a los aliados occidentales. Tusk tenía razón en señalar que la pelea jugaba directamente en manos de Moscú en un momento en que la unidad occidental era crítica.
La historia de la UPA es compleja y disputada. Lucho por la independencia ucraniana contra tanto la Alemania nazi como las fuerzas soviéticas, pero también participó en represalias y ataques contra civiles polacos que causaron decenas de miles de muertes. Los ucranianos sostienen que formaciones armadas de ambos bandos, incluyendo fuerzas clandestinas polacas, participaron en ciclos de violencia que dejaron víctimas civiles entre ambas poblaciones. Hace apenas seis meses, en diciembre, los dos presidentes se habían reunido en Varsovia y habían mostrado avances hacia la reconciliación histórica, incluso en cuestiones tan sensibles como la exhumación de víctimas polacas.
Ahora, con una conferencia importante sobre la reconstrucción de Ucrania prevista para la próxima semana en Polonia, la pregunta era si ambos líderes encontrarían la manera de resolver sus diferencias o si permitirían que las heridas históricas consumieran una alianza que ambos países necesitaban desesperadamente. Arseniy Yatsenyuk, ex primer ministro de Ucrania, escribió en redes sociales que una decisión dañina no podía corregirse con otras decisiones incorrectas, una advertencia que resonaba en ambas capitales.
Citações Notáveis
Para la mayoría de la sociedad polaca, el Ejército Insurgente Ucraniano sigue siendo, ante todo, una formación responsable de crímenes crueles contra ciudadanos de la República de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial— Karol Nawrocki, presidente de Polonia
El frente está en otro lugar. La disputa entre Polonia y Ucrania deleita a Putin y desconcierta a nuestros aliados— Donald Tusk, primer ministro de Polonia
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué devolvió Zelensky la condecoración en lugar de simplemente ignorar la revocación?
Porque ignorarla habría significado aceptar la humillación. En política, especialmente entre aliados, el simbolismo es sustancia. Zelensky necesitaba demostrar que Ucrania no se doblega.
Pero ¿no debería haber priorizado mantener la paz con un aliado crucial?
Ese es el dilema. Nawrocki lo puso en una posición imposible. Si Zelensky se quedaba callado, parecería que estaba de acuerdo en que honrar a los combatientes por la independencia ucraniana era inaceptable. Si respondía, arriesgaba la alianza.
¿Realmente cree que Nawrocki estaba siendo sincero sobre la UPA, o estaba jugando política doméstica?
Probablemente ambas cosas. La UPA cometió crímenes documentados contra civiles polacos. Eso es un hecho histórico. Pero Nawrocki es un nacionalista que ha usado el sentimiento antiucraniano para ganar apoyo electoral. El momento de la revocación, justo después del decreto de Zelensky, sugiere que estaba buscando una pelea.
¿Qué pasa ahora con la conferencia sobre reconstrucción?
Eso es lo que mantiene despiertos a los diplomáticos. Si Zelensky no asiste, es una victoria para Nawrocki. Si asiste, parece que está perdonando el insulto. Tusk está tratando de encontrar una salida, pero las emociones están muy calientes.
¿Puede esta alianza sobrevivir a esto?
Puede, pero solo si ambos líderes deciden que Moscú no merece esta victoria. La historia entre Polonia y Ucrania es complicada y dolorosa. Pero la invasión rusa es un presente inmediato. La pregunta es si eso es suficiente para mantenerlos unidos.