Yáñez sostiene que ningún Estado puede privarse de usar todas sus capacidades frente a la amenaza del crimen organizado, pero rechaza modelos de militarización como los de Colombia, Ecuador, México o El Salvador. Propone que militares colaboren en tareas específicas como cierres perimetrales durante operativos, mientras Carabineros y PDI realizan investigación y persecución de delincuentes en el territorio.