En el corazón de la República Democrática del Congo, una epidemia de ébola avanza con una velocidad que no tiene precedente en la historia de la enfermedad: en apenas once semanas, más de 1.800 personas han muerto y cerca de 4.000 han enfermado, incluyendo cientos de niños y decenas de trabajadores sanitarios. Lo que ocurre en Bunia y sus alrededores no es solo una crisis médica, sino el encuentro trágico entre un virus implacable y sociedades fracturadas por la desconfianza, el desplazamiento y la fragilidad de sus sistemas de salud. La humanidad ha enfrentado el ébola antes, pero nunca con e
Vivir, morir y sobrevivir al ébola más rápido de la historia en Congo
Más de 1.800 muertos incluyendo 330 niños, 75 sanitarios infectados con 17 fallecidos en el primer mes, y miles desplazados en campamentos con condiciones precarias que facilitan la transmisión.