Durante cuatro décadas y en once países distintos, la ciencia ha estado rastreando una pregunta incómoda: ¿puede la compañía de un gato influir en la salud mental de quien lo acoge? Un metaanálisis australiano publicado en 2023 sugiere que la convivencia felina podría estar asociada con un mayor riesgo de esquizofrenia, posiblemente a través del parásito Toxoplasma gondii, aunque investigadores estadounidenses no han encontrado la misma conexión. Como tantas veces en la historia de la medicina, el hallazgo no cierra un debate sino que abre uno más profundo sobre los vínculos invisibles entre n