Mujer muere al ser lanzada de puente en Brasil sin cuerda de seguridad

Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, joven de 21 años, murió por caída de 40 metros; su prometido presenció el accidente y quedó en shock.
La levantaron, la guiaron, la soltaron. Cayó 40 metros.
Descripción del momento en que empleados de la empresa lanzaron a la víctima sin equipo de seguridad.

En un puente turístico del interior de Brasil, una joven de 21 años murió al ser lanzada al vacío sin la cuerda que debería haberla sostenido. Lo que ocurrió el 13 de junio en el Ponte do Esqueleto no fue un accidente en el sentido fortuito de la palabra: fue la consecuencia de una indiferencia sistemática hacia la vida humana, operada en la sombra de la clandestinidad. Maria Eduarda Rodrigues de Freitas confió en quienes la guiaron hasta el borde, y esa confianza no encontró ningún protocolo que la protegiera. Su muerte abre preguntas que van más allá de seis detenidos: hablan de los vacíos que permiten que el riesgo extremo se venda sin que nadie vigile el precio real.

  • Una mujer de 21 años fue lanzada desde 40 metros de altura sin cuerda de seguridad, ante los ojos de su prometido, en lo que debía ser una atracción turística.
  • El video del momento revela que ninguno de los tres empleados presentes verificó el arnés ni la cuerda antes de soltar a la víctima, convirtiendo la negligencia en algo casi rutinario.
  • La empresa Entre Cordas eh Voei operaba de forma clandestina, sin permisos ni inspecciones, en una zona donde el bungee jumping es una actividad conocida y frecuentada.
  • Dos instructores intentaron huir hacia un bosque tras el accidente; la Policía Militar los capturó con un operativo que incluyó dos helicópteros.
  • Seis personas están detenidas y las autoridades brasileñas investigan tanto las responsabilidades penales como los fallos regulatorios que permitieron que esta operación funcionara sin supervisión.
  • El prometido de la víctima, quien presenció la caída, fue trasladado en shock a un centro asistencial, mientras la investigación apenas comienza a dimensionar el alcance del daño.

El sábado 13 de junio, en el Ponte do Esqueleto de Brasil, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas llegó con su prometido a lo que parecía una atracción de aventura. Tenía 21 años. Minutos después, tres empleados de la empresa Entre Cordas eh Voei la guiaron hasta el borde de la plataforma y la soltaron. No había cuerda. Cayó 40 metros. Murió en el impacto.

El video del momento lo registra todo con una claridad que resulta difícil de sostener: nadie en el equipo se detuvo a verificar el arnés, nadie comprobó que la cuerda estuviera asegurada. Su prometido lo vio. Fue trasladado en shock a un centro asistencial. Los bomberos y el Servicio Móvil de Atención de Emergencias llegaron al lugar y confirmaron lo que ya era evidente.

La Policía del Distrito de Limeira detuvo a seis personas. Dos de ellas —los instructores que aparecen en el video— intentaron escapar hacia un bosque cercano. La Policía Militar los capturó con un operativo que incluyó dos helicópteros sobrevolando la zona.

Lo que los reportes locales revelan agrava aún más lo ocurrido: Entre Cordas eh Voei operaba de forma clandestina, sin autorización oficial, sin los permisos ni las inspecciones que cualquier actividad de riesgo debería acreditar. Las autoridades brasileñas investigan ahora las responsabilidades legales y, sobre todo, cómo una operación de este tipo pudo funcionar durante tanto tiempo sin que nadie la supervisara.

El sábado 13 de junio, en el Ponte do Esqueleto de Brasil, una mujer fue lanzada al vacío desde una plataforma de salto extremo sin la cuerda de seguridad que debería haberla protegido. El video del momento muestra la secuencia con claridad brutal: tres empleados de la empresa Entre Cordas eh Voei toman a la joven, la levantan, la guían hasta el borde mientras ella confía en el proceso, y luego la sueltan. Cae 40 metros. Muere en el impacto.

Maria Eduarda Rodrigues de Freitas tenía 21 años. Era brasileña. Había llegado a esa atracción turística con su prometido, quien presenció todo. Los videos muestran que nadie en el equipo se detuvo para verificar que el arnés estuviera asegurado, que la cuerda estuviera en su lugar, que los protocolos de seguridad más básicos se cumplieran. Fue negligencia pura, casi mecánica en su indiferencia: levantarla, llevarla, soltarla.

Los bomberos y paramédicos del Servicio Móvil de Atención de Emergencias llegaron al lugar. Localizaron el cuerpo. Confirmaron lo que ya era evidente: estaba muerta. Su prometido, en shock, fue trasladado a un centro asistencial. No hay forma de medir lo que vio, lo que vivirá ahora.

La Policía del Distrito de Limeira detuvo a seis personas vinculadas al accidente. Dos de ellas, los instructores visibles en el video, intentaron escapar hacia un bosque cercano. La Policía Militar respondió con un operativo que incluyó dos helicópteros sobrevolando la zona. Los capturaron. Los pusieron bajo custodia.

Lo que emerge de los reportes locales es que Entre Cordas eh Voei operaba de forma clandestina, sin autorización oficial, en una zona turística donde el salto extremo es una atracción conocida. No hay indicios de que la empresa tuviera los permisos necesarios, las inspecciones requeridas, o los estándares de seguridad que cualquier actividad de riesgo debería cumplir. Seis personas ahora enfrentan investigación por lo que sucedió. Las autoridades brasileñas abrieron una investigación sobre responsabilidades legales y sobre cómo una operación de este tipo pudo funcionar sin supervisión.

Los empleados nunca se tomaron el tiempo de ponerle la cuerda de seguridad
— Reportes de medios locales sobre el procedimiento observado en video
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Cómo es posible que algo así ocurra? ¿No hay protocolos?

Model

Los hay, pero esta empresa no los seguía. El video muestra que simplemente no verificaron nada. Fue negligencia sistemática, no un error aislado.

Inventor

¿Y el prometido que vio todo?

Model

Quedó en shock. Presenció la muerte de la persona con la que iba a casarse. No hay recuperación rápida de eso.

Inventor

¿Operaban legalmente?

Model

Todo indica que no. Funcionaban de forma clandestina. Nadie los supervisaba, nadie inspeccionaba el equipo, nadie verificaba que cumplieran normas.

Inventor

¿Qué pasa ahora con los detenidos?

Model

Enfrentan investigación por negligencia grave. Dos intentaron huir, lo que sugiere que sabían exactamente lo que había pasado.

Inventor

¿Hay más víctimas?

Model

No se menciona. Pero la pregunta es cuántas personas más saltaron de ese puente sin protección antes de que algo así sucediera.

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