Sin personas no hay retail, y sin futuro en retail no hay personas
En las jornadas de ExpoRetail Iberoamérica, celebradas el 17 y 18 de junio, directivos y especialistas en recursos humanos se reunieron para interrogar una paradoja que define al comercio minorista: un sector que mueve economías enteras pero que históricamente ha tratado sus empleos como escalones provisionales. La conversación, protagonizada por voces de SEUR, LG, Casa del Libro y Sani/Ikos Group, apuntó hacia una verdad incómoda y urgente: sin personas comprometidas y con futuro, no hay retail posible. Lo que está en juego no es solo la retención de empleados, sino la dignidad y el horizonte de millones de trabajadores que merecen ver en el comercio minorista no un paso, sino un destino.
- El retail arrastra una reputación de empleo temporal que ahuyenta al talento con ambición, creando un ciclo de rotación que erosiona la estabilidad operativa de las empresas.
- La escasez de planes de carrera reales y formación continua convierte la promesa de crecimiento en retórica vacía, agravando la desconexión entre empleadores y empleados.
- Expertos de empresas líderes como SEUR, LG y Casa del Libro propusieron profesionalizar los puestos con rutas de desarrollo tangibles, apostando por la capacitación como estrategia de negocio y no como beneficio accesorio.
- La transformación digital del sector no reduce la necesidad de personas, sino que la intensifica: almacenes automatizados y experiencias omnicanal siguen requiriendo talento humano comprometido y bien formado.
- El congreso cerrará con una nueva edición confirmada, señal de que el sector reconoce que resolver el problema del talento exige atención sostenida y no debates aislados.
A mediados de junio, ExpoRetail Iberoamérica convocó durante dos días a directivos y especialistas en recursos humanos para enfrentar una pregunta que define el futuro del comercio minorista: cómo transformar empleos de paso en carreras profesionales reales. El congreso reunió a profesionales del ecosistema retail en un momento de transformación digital acelerada y cambios profundos en el comportamiento del consumidor.
La mesa redonda más destacada, moderada por Begoña Núñez Ruiz de RRHHDigital, reunió a cuatro voces representativas del sector: Itxaso Larrañaga de SEUR, Carlos Olave de LG, Rocío Capel Arroyo de Casa del Libro y María Allende de Sani/Ikos Group. Cada participante aportó la perspectiva de empresas que, aunque operan en contextos distintos, comparten los mismos desafíos de atracción y retención de talento.
El debate tocó el núcleo del problema: el retail ha sido históricamente un sector de empleos temporales, y esa cultura ha dejado cicatrices. Los expertos coincidieron en que profesionalizar los puestos no es un lujo sino una necesidad estratégica. Construir planes de carrera reales e invertir en formación continua no responde solo a un imperativo ético, sino a una lógica de negocio: cuando las personas perciben un camino visible de crecimiento, la rotación disminuye y la estabilidad operativa aumenta.
Subyacente a toda la conversación late una verdad simple pero frecuentemente ignorada: sin personas comprometidas, no hay retail. La digitalización no elimina la necesidad de talento humano; la intensifica y la complejiza. La pregunta que el sector debe responder es cómo hacer que esos trabajos sean atractivos para quienes tienen ambición y capacidad.
Cipri Quintas, socio fundador de ExpoRetail Ibérica, confirmó una nueva edición del congreso, señal de que el debate apenas comienza. Las conclusiones de la mesa redonda quedaron registradas en video para que otros profesionales puedan acceder a ellas. Lo que está en juego es el reposicionamiento del retail como un entorno donde el talento puede florecer y el trabajo tiene dignidad y futuro.
A mediados de junio, en las instalaciones de ExpoRetail Iberoamérica, se reunieron directivos y especialistas en recursos humanos para abordar una pregunta que define el futuro del comercio minorista: cómo transformar empleos de paso en carreras profesionales reales. Durante dos días, el 17 y 18 de junio, el congreso convocó a profesionales del ecosistema retail para analizar los grandes desafíos del sector en un momento de transformación digital acelerada, cambios en el comportamiento del consumidor y una creciente necesidad de gestionar el talento como factor estratégico.
La mesa redonda más destacada llevaba un título revelador: "Retail y talento: cómo convertir empleos de paso en carreras de futuro". Moderada por Begoña Núñez Ruiz, directora de marketing e innovación de RRHHDigital, la conversación reunió a cuatro voces clave del sector. Itxaso Larrañaga, miembro de la Junta Directiva de AEDRH y directora de Relaciones Institucionales, Sostenibilidad y Personas de SEUR, participó junto a Carlos Olave, director de RRHH de LG. También estuvieron presentes Rocío Capel Arroyo, directora de Personas y Organización de Casa del Libro, y María Allende, directora de Recursos Humanos de Sani/Ikos Group. Cada uno aportó la perspectiva de empresas que operan en contextos distintos pero enfrentan desafíos similares.
El debate tocó el corazón del problema: el retail ha sido históricamente un sector de empleos temporales, un espacio donde muchas personas trabajan mientras buscan algo más. Esa realidad ha dejado cicatrices en la cultura del sector. Atraer talento genuino, desarrollarlo y retenerlo requiere un cambio fundamental en cómo se concibe el trabajo en retail. Los expertos coincidieron en que la profesionalización de los puestos no es un lujo sino una necesidad. Significa construir planes de carrera reales, no promesas vagas. Significa invertir en formación continua, reconocer que las personas que trabajan en retail merecen oportunidades de crecimiento tangibles.
La formación continua emergió como un pilar central. En un sector donde la rotación de personal ha sido tradicionalmente alta, la capacitación no es solo un beneficio para el empleado sino una estrategia de negocio. Cuando una persona siente que está aprendiendo, que sus habilidades están siendo desarrolladas, que hay un camino visible hacia adelante, la probabilidad de que permanezca aumenta significativamente. Los participantes enfatizaron que esto no es altruismo corporativo: es inversión en estabilidad operativa.
Lo que subyace en toda la conversación es una verdad simple pero frecuentemente olvidada: sin personas no hay retail. Las tiendas no funcionan sin empleados comprometidos. Los clientes no reciben servicio sin talento disponible. La transformación digital que está redefiniendo el comercio minorista no reemplaza la necesidad de personas; la intensifica. Un almacén automatizado sigue necesitando técnicos. Una tienda con experiencia omnicanal sigue necesitando vendedores que entiendan al cliente. La pregunta, entonces, es cómo hacer que esos trabajos sean atractivos para personas con ambición y capacidad.
Cipri Quintas, socio fundador de ExpoRetail Ibérica, confirmó que habrá una nueva edición del congreso. Eso sugiere que el debate no termina aquí. El sector está reconociendo que el talento es un problema que requiere atención sostenida, no una sesión de panel aislada. Las conclusiones y propuestas compartidas durante la mesa redonda quedaron registradas en video, disponibles para que otros profesionales del retail puedan acceder a ellas. Lo que está en juego es nada menos que la reposicionamiento del retail como un entorno donde es posible construir una carrera, donde el trabajo tiene dignidad y futuro, donde el talento puede florecer.
Citas Notables
El sector retail necesita profesionalizar sus puestos, construir planes de carrera reales e invertir en formación continua para atraer y retener talento— Expertos participantes en la mesa redonda de ExpoRetail
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el retail ha sido históricamente un sector de empleos temporales? ¿Es solo una cuestión de estructura económica o hay algo más?
Es ambos. La realidad es que el retail tiene ciclos estacionales fuertes, picos de demanda en temporadas específicas. Pero también hay una cuestión cultural: durante décadas se ha tratado el trabajo en retail como un trabajo de paso, algo que haces mientras esperas algo mejor. Eso se convierte en profecía autocumplida.
¿Qué cambia si una empresa decide invertir en planes de carrera reales en lugar de aceptar la rotación?
Todo. Cuando una persona ve que puede crecer, que hay un camino claro hacia supervisión, gestión, especialización, cambia su relación con el trabajo. La rotación baja, la experiencia se acumula, el servicio mejora. Y paradójicamente, cuesta menos dinero a largo plazo que estar constantemente reclutando y capacitando gente nueva.
¿La formación continua es un lujo que solo las grandes empresas pueden permitirse?
No. Es una inversión que cualquier empresa puede hacer, aunque sea modesta. Puede ser capacitación en sistemas, en atención al cliente, en liderazgo. Lo importante es que sea visible, que la persona sienta que está aprendiendo algo que la hace más valiosa.
¿Qué rol juega la transformación digital en todo esto?
La transformación digital no reemplaza a las personas; las redefine. Un almacén automatizado sigue necesitando técnicos. Una tienda omnicanal sigue necesitando gente que entienda al cliente. Lo que cambia es que esos trabajos requieren más habilidades, más adaptabilidad. Por eso la formación es aún más crítica.
¿Cuál es el riesgo si el sector no logra atraer y retener talento?
Que el retail se queda sin la capacidad de servir bien. Las máquinas no reemplazan la experiencia humana, al menos no completamente. Un sector sin talento es un sector que se estanca.