En las praderas de Manitoba, donde la tierra exige más de lo que las máquinas convencionales podían ofrecer, un grupo de canadienses fundó en 1966 una empresa que no solo fabricaría tractores, sino que reimaginaría la relación entre la potencia mecánica y la agricultura a gran escala. Versatile introdujo el tractor articulado moderno como respuesta a un problema real, y esa solución —robusta, directa, confiable— terminó por convertirse en un legado que atravesó décadas de cambios corporativos sin perder su esencia. Hoy, bajo nuevos dueños y con modelos que superan los 600 caballos de fuerza, l