Veolia, gigante francés de los servicios ambientales, atraviesa una reconfiguración estratégica que refleja una tensión universal: la madurez de un negocio consolidado frente a la urgencia de los nuevos tiempos. En España, su cuarto mercado mundial, la compañía busca trascender su identidad hídrica para abrazar la energía y el reciclaje como motores del crecimiento hasta 2030. Es el relato de una empresa que, habiendo dominado el agua, ahora mira hacia la descarbonización como el siguiente gran contrato con la civilización.