En el silencio calculado del polígono de Palmarejo, en Santo Domingo, dos tiradores —el venezolano Julio Iemma y la puertorriqueña Yarimar Mercado— encontraron el oro en la prueba de rifle 50 metros tres posiciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026. Sus victorias, separadas de la plata por márgenes casi imperceptibles, recuerdan que en ciertos deportes la excelencia no se mide en metros ni segundos, sino en la quietud interior que separa al campeón del resto. La precisión, aquí, es también una forma de filosofía.