No tenemos ni un analgésico
Los terremotos destruyeron más de 200 edificios en La Guaira y Caracas, afectando potencialmente a 6,76 millones de personas según la ONU. Diecisiete países y organismos internacionales han enviado equipos de rescate, medicamentos y ayuda humanitaria; España reporta 6 fallecidos y 14 ciudadanos atrapados bajo escombros.
- 1.430 muertos, 3.238 heridos, 133 españoles desaparecidos
- Más de 1.600 rescatistas de 17 países en La Guaira
- 6,76 millones de personas potencialmente afectadas según la ONU
- Más de 200 edificios destruidos en La Guaira y Caracas
- 430 réplicas sísmicas registradas desde el miércoles
Un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 azotó Venezuela el 24 de junio, dejando 1.430 fallecidos, 3.238 heridos y 133 españoles desaparecidos. Más de 1.600 rescatistas internacionales trabajan en la zona epicentro de La Guaira.
Tres días después de que dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran el norte de Venezuela el miércoles 24 de junio, el balance de la catástrofe se ha elevado a 1.430 muertos y 3.238 heridos. La cifra de españoles desaparecidos ha subido a 133, mientras que seis ciudadanos españoles han perdido la vida y otros 14 permanecen atrapados bajo los escombros. Más de 200 edificios se desmoronaron, principalmente en La Guaira y Caracas, dejando a 3.142 personas sin hogar. La Organización de las Naciones Unidas estima que hasta 6,76 millones de personas han sido afectadas por el desastre, con dos millones solo en la capital.
Los primeros 72 horas después del sismo han sido críticos para las operaciones de rescate. Ángeles Díaz, una arquitecta de 32 años, quedó enterrada bajo los escombros de un edificio de 19 plantas en el barrio de Altamira cuando la estructura se desmoronó frente a su marido. Ella logró hacer una llamada pidiendo ayuda antes de perder la señal. Su caso representa el drama de cientos de personas cuyo paradero sigue siendo desconocido. Sin embargo, ha habido momentos de esperanza: rescatistas estadounidenses sacaron con vida a un bebé de entre los cascotes, y la Unidad Militar de Emergencias española logró rescatar a una persona que había permanecido atrapada casi 72 horas en la zona residencial Vistamar de La Guaira. Un equipo de emergencias de Madrid también rescató a una mujer y sus dos nietos de un edificio colapsado.
La respuesta internacional ha sido masiva. Más de 1.600 rescatistas de 17 países han llegado a Venezuela, con 25 vuelos adicionales esperados en las próximas 24 horas. España ha desplegado 59 militares de la Unidad Militar de Emergencias, dos ingenieros del Ejército de Tierra y ocho unidades caninas. Brasil envió medicamentos para 1.500 personas durante un mes, un hospital de campaña con 48 militares y 100 purificadores de agua. Equipos de rescate de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos trabajan en condiciones extremadamente difíciles: sin conexión permanente a redes telefónicas, sin acceso a agua potable y bajo temperaturas muy altas. El subsecretario del Interior de Chile describió las condiciones como "muy difíciles" para sus bomberos, aunque destacó que el Gobierno venezolano permitió el ingreso de autoridades chilenas a pesar de que ambos países no tienen relaciones consulares activas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió con los brigadistas internacionales para agradecerles su trabajo vital. Confirmó que el sábado se rescataron 33 personas con vida de los escombros. El Gobierno ha activado la plataforma VenApp y una línea telefónica (0800-RESCATE) para reportar desaparecidos, y ha centralizado la distribución de ayuda a través de la Universidad Central de Venezuela y otros puntos de acopio. Se han distribuido 2.600 toneladas de alimentos y agua potable para más de 69.000 familias. Para restaurar la conectividad, Movistar activó un servicio gratuito de mensajería de texto vía satélite en alianza con Starlink para sus abonados en La Guaira. El servicio de Metro se reactivará el domingo en Caracas, Valencia y Maracaibo tras los diagnósticos de daño.
La solidaridad de la diáspora venezolana también ha sido notable. En Madrid, cientos de venezolanos formaron largas filas en el centro comercial Sambil de Leganés para donar alimentos no perecederos, medicinas, pañales y productos de aseo personal. La respuesta fue tan abrumadora que los organizadores tuvieron que suspender la recepción de productos después de llenar casi toda la capacidad disponible para el envío. En Ecuador, se recolectaron cerca de 50 toneladas de ayuda humanitaria a través de la Cámara de Comercio Venezolana Ecuatoriana. Un mensaje que circuló por redes sociales el día después del terremoto —"¿Quién baja a La Guaira?"— desencadenó una respuesta espontánea de miles de ciudadanos que ofrecieron camionetas, motocicletas, comida, medicamentos y herramientas para participar en labores de rescate.
Sin embargo, la situación en el terreno sigue siendo desesperada. En La Guaira, epicentro de la devastación, los rescatistas trabajan entre el olor de cadáveres mientras buscan supervivientes. En un edificio completamente destruido, cuando buscaban a una niña viva, encontraron el cuerpo de una mujer. La falta de medios obligó a los brigadistas a sacar el cuerpo manualmente con sábanas y dejarlo sobre una puerta. La policía aplicó cal para bloquear el hedor. Media hora después de su rescate, el cuerpo permanecía solo en la carretera, bajo el sol, esperando ser recogido. En pueblos como Chichiriviche de la Costa, al este de La Guaira, los habitantes denuncian abandono: duermen en la plaza principal desde el miércoles sin acceso a medicinas, agua mineral ni alimentos. Una mujer local grabó un video diciendo: "No tenemos ni un analgésico".
El Gobierno ha militarizado la zona de desastre y restringido el acceso a La Guaira después de que una avalancha de vehículos particulares colapsara las entradas el día anterior. Cientos de policías intentan organizar el tráfico para dar prioridad a los equipos de rescate y las cargas de ayuda humanitaria, aunque esto ha generado embotellamientos en la autopista Caracas-La Guaira. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, pidió a la población que no viaje de forma particular a la zona y que se registren como voluntarios en el Poliedro de Caracas para trabajar de manera más organizada. Desde el miércoles se han registrado alrededor de 430 réplicas sísmicas, incluyendo una de magnitud 5,5 el sábado por la tarde. Mientras continúan las labores de rescate en estas horas críticas, la comunidad internacional mantiene su compromiso: el presidente estadounidense Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, ratificaron el apoyo de Estados Unidos mediante el envío de rescatistas, equipos especializados, apoyo a refugios temporales y asistencia humanitaria.
Citações Notáveis
Quisimos apartarlos un poco de sus tareas, que sabemos que son vitales, para agradecerles en nombre del pueblo venezolano— Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela
¿Tiene que ser 24 horas después de una catástrofe humanitaria masiva donde el número de muertos sigue aumentando?— Funcionario anónimo de la Casa Blanca, sobre el regreso de María Corina Machado
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué importa que hayan pasado exactamente 72 horas desde los terremotos?
Después de 72 horas, las posibilidades de encontrar personas vivas bajo los escombros disminuyen drásticamente. Es la ventana crítica. Por eso Delcy Rodríguez insistió en que el rescate de vivos es la prioridad absoluta ahora.
¿Qué explica la respuesta tan rápida de la diáspora venezolana en Madrid?
Muchos de ellos vivieron años haciendo filas para comprar comida en Venezuela. Ahora, cuando su país necesita ayuda, entienden lo que significa la escasez. Una señora en el Sambil dijo: "Primera vez que me alegra de ver estanterías sin nada. Vamos a levantar a Venezuela". Es memoria del sufrimiento convertida en acción.
¿Por qué el Gobierno tuvo que militarizar La Guaira?
El primer día, miles de personas con sus propios vehículos intentaron llegar a la zona para ayudar. Pero bloquearon las rutas que necesitaban los rescatistas y los heridos. El caos bien intencionado se convirtió en un obstáculo. Ahora solo pasan los equipos de rescate y los convoyes organizados.
¿Qué significa que rescatistas chilenos trabajen sin relaciones consulares activas con Venezuela?
Normalmente, eso sería imposible. Pero una catástrofe de esta magnitud trasciende la política. El subsecretario chileno valoró explícitamente que el Gobierno venezolano permitiera el ingreso. Es un momento donde la diplomacia se suspende frente a la necesidad.
¿Por qué algunos pueblos como Chichiriviche de la Costa siguen sin ayuda?
Está al este de La Guaira, más allá de toda el área urbana más dañada. Para llegar hay que atravesar Caracas y toda la zona de desastre. Los recursos se concentran donde hay más víctimas y más acceso. Los pueblos costeros quedan aislados, olvidados en la periferia de la tragedia.
¿Qué dice de Venezuela que María Corina Machado quiera regresar 24 horas después de una catástrofe masiva?
Un funcionario de la Casa Blanca lo resumió bien: "¿Tiene que ser 24 horas después de una catástrofe humanitaria masiva donde el número de muertos sigue aumentando?". Incluso sus aliados en Washington ven que el momento es inapropiado. La política no desaparece, pero sí se vuelve obscena cuando los cuerpos todavía están bajo los escombros.