Venezuela rescata a un menor cinco días después de terremotos de magnitud 7,5

Al menos 1.719 muertos, 5.034 heridos, 15.866 damnificados y 855 edificios afectados, con 189 colapsos totales; entre las víctimas hay ciudadanos de múltiples nacionalidades.
Cinco días bajo los escombros, y el niño seguía vivo
El rescate en La Guaira demuestra que la vida persiste en las circunstancias más improbables.

Cinco días después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran Venezuela, un niño fue rescatado con vida entre los escombros de La Guaira, el estado costero más devastado. En medio de una catástrofe que ha cobrado al menos 1.719 vidas y dejado a casi 16.000 personas sin hogar, ese hallazgo recuerda que la voluntad de sobrevivir puede persistir donde la razón ya no la espera. Más de 2.000 rescatistas de 27 países trabajan coordinados por la ONU, sostenidos por la misma esperanza frágil que el tiempo, inexorablemente, va consumiendo.

  • Dos terremotos en rápida sucesión derrumbaron 189 edificios completos en Venezuela, convirtiendo barrios enteros de La Guaira en montañas de concreto y acero retorcido.
  • Con 1.719 muertos, más de 5.000 heridos y casi 16.000 damnificados, la escala del desastre supera la capacidad de respuesta nacional y obliga a una movilización internacional sin precedentes recientes en la región.
  • Más de 2.000 rescatistas de 27 países, coordinados por las Naciones Unidas, excavan contra el reloj sabiendo que cada hora reduce drásticamente las probabilidades de encontrar sobrevivientes.
  • El rescate de un menor cinco días después del sismo inyecta esperanza en las operaciones, pero también subraya la urgencia: los equipos saben que esos momentos de milagro son cada vez más escasos.
  • La tragedia cruza fronteras: 60 portugueses, 11 italianos y 2 cubanos figuran entre los fallecidos, y el caso del futbolista argentino Lucas Trejo —sobreviviente que perdió a su esposa e hijos— condensa el dolor humano que los números no alcanzan a expresar.

Cinco días después de que dos terremotos —de magnitud 7,2 y 7,5— sacudieran Venezuela, los equipos de rescate extrajeron con vida a un menor de entre los escombros del sector Caribe de La Guaira, el estado costero más golpeado por los sismos. El Gobierno venezolano confirmó el hallazgo más de 120 horas después de los movimientos telúricos, en un momento en que las probabilidades de encontrar sobrevivientes se reducen con cada hora que pasa.

La dimensión de la catástrofe es difícil de asimilar: al menos 1.719 muertos, 5.034 heridos y cerca de 16.000 personas sin hogar. De los 855 edificios dañados, 189 colapsaron por completo. La Guaira, con su geografía montañosa y su cercanía a Caracas, concentró el impacto más severo.

La respuesta es global. Más de 2.000 rescatistas provenientes de 27 países trabajan coordinados por las Naciones Unidas, excavando entre los restos con la conciencia de que el tiempo es el adversario más implacable. El rescate del niño es un recordatorio de que la vida puede persistir en las circunstancias más improbables, atrapada en pequeñas bolsas de aire entre los restos de lo que fueron hogares.

La tragedia no reconoce fronteras: 60 ciudadanos portugueses, 11 italianos y 2 cubanos figuran entre los fallecidos. El caso del futbolista argentino Lucas Trejo —quien sobrevivió porque entrenaba en Caracas, mientras su esposa y sus dos hijos no corrieron la misma suerte— encarna el costo humano que ninguna estadística logra contener del todo. Las operaciones de búsqueda continúan, sostenidas por la esperanza de que otros puedan ser encontrados con vida, aunque la realidad impone su peso con cada hora que transcurre.

Cinco días después de que dos terremotos sacudieran Venezuela con magnitudes de 7,2 y 7,5, los equipos de rescate lograron extraer con vida a un menor de edad de entre los escombros en La Guaira, el estado costero más devastado por los sismos. El niño fue hallado en el sector Caribe de esa región que rodea Caracas, donde edificios enteros se desmoronaron bajo la fuerza de los movimientos telúricos. El Gobierno venezolano confirmó el rescate a través de su ministerio de comunicación el lunes por la noche, más de 120 horas después de que los terremotos golpearan el país.

La magnitud de la catástrofe es difícil de asimilar. Según las cifras oficiales, al menos 1.719 personas han muerto en los sismos. Otros 5.034 resultaron heridos. Casi 16.000 personas quedaron sin hogar. De los 855 edificios dañados, 189 colapsaron completamente, reducidos a pilas de concreto y acero retorcido. La Guaira, con su geografía montañosa y su proximidad a Caracas, sufrió el impacto más severo.

La operación de rescate es internacional. Más de 2.000 rescatistas provenientes de 27 países diferentes han llegado a Venezuela, coordinados por las Naciones Unidas. Trabajan contra el tiempo, sabiendo que cada hora que pasa reduce las probabilidades de encontrar supervivientes bajo los escombros. El hallazgo del menor después de cinco días es un recordatorio de que la vida puede persistir en las circunstancias más improbables, atrapada en bolsas de aire entre los restos de lo que una vez fueron hogares y negocios.

La tragedia ha tocado a personas de múltiples nacionalidades. Sesenta ciudadanos portugueses han muerto. Once italianos perdieron la vida. Dos cubanos figuran entre los fallecidos. El futbolista argentino Lucas Trejo sobrevivió porque estaba entrenando con su equipo en Caracas cuando los terremotos ocurrieron, pero su esposa y sus dos hijos no corrieron con la misma suerte. Sus muertes representan el costo humano que va más allá de los números: familias destruidas, vidas entrelazadas que se cortaron de repente.

Mientras los rescatistas continúan excavando entre los escombros, buscando más supervivientes, el país enfrenta una crisis humanitaria de proporciones enormes. Las operaciones de búsqueda siguen en marcha, impulsadas por la esperanza de que otros, como el niño rescatado en La Guaira, puedan ser encontrados con vida. Pero el tiempo corre, y la realidad es que la mayoría de los que yacen bajo los escombros probablemente no serán encontrados vivos.

El Ministerio de Comunicación e Información confirmó que el niño fue rescatado en el sector Caribe de La Guaira, donde colapsaron numerosas construcciones
— Gobierno de Venezuela
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Cómo es posible que un niño sobreviva cinco días atrapado bajo los escombros sin agua ni aire?

Model

Es raro, pero sucede. Los escombros crean bolsas de aire, espacios donde la persona queda protegida. El cuerpo humano, especialmente el de un niño, puede resistir más de lo que imaginamos cuando está en reposo.

Inventor

¿Qué significa que haya 2.000 rescatistas de 27 países? ¿Es suficiente?

Model

Es un esfuerzo masivo, pero la realidad es que no. Cuando tienes casi 16.000 personas desplazadas y 855 edificios dañados, incluso 2.000 rescatistas trabajando sin parar apenas rasguña la superficie. Cada equipo está buscando en un sitio diferente, compitiendo contra el tiempo.

Inventor

¿Por qué mencionan específicamente al futbolista argentino?

Model

Porque su historia encapsula la arbitrariedad de la tragedia. Él estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero sobrevivió porque no estaba en casa. Su familia no tuvo esa suerte. Es un recordatorio de que la muerte en un desastre no discrimina.

Inventor

¿Qué sucede después? ¿Cuándo terminan las operaciones de rescate?

Model

Generalmente, después de una semana o diez días, los equipos cambian de enfoque. Dejan de buscar supervivientes y comienzan a recuperar cuerpos. Es un cambio psicológico importante para los rescatistas. Significa que la esperanza ha cedido paso a la realidad.

Inventor

¿Qué tan común es que haya ciudadanos extranjeros entre las víctimas?

Model

Venezuela es un destino de negocios y turismo. La Guaira es una zona costera importante. Cuando un desastre golpea un lugar así, afecta a personas de todo el mundo que simplemente estaban en el lugar equivocado.

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