En los muros de la cárcel El Pedregal de Medellín, donde más de 4.500 personas comparten el aire y el encierro, la tuberculosis ha vuelto a encenderse como señal de una crisis sanitaria que las cifras oficiales parecen no alcanzar a medir. La Veeduría Penitenciaria de Antioquia denuncia más de 60 contagiados frente a los 48 que reconocen las autoridades, una brecha que no es solo numérica sino moral: habla de lo que una sociedad decide ver cuando la enfermedad ocurre detrás de rejas. El defensor Jorge Carmona pide emergencia sanitaria, y su llamado resuena en el silencio de instituciones que a
Veeduría denuncia 60 casos de tuberculosis en El Pedregal; autoridades reportan 48
Más de 60 personas privadas de la libertad contagiadas con tuberculosis en condiciones de hacinamiento y atención médica deficiente; riesgo de propagación a otros centros penitenciarios.