Setenta pobladores de Aysén se capacitan como Gestores Comunitarios en prevención de Hantavirus

El Hantavirus presenta graves daños a la salud de personas contagiadas en zonas rurales de Aysén, transmitido por roedores silvestres.
Hay cosas que uno no sabe y se va aprendiendo para protegerse
Un vecino de Bahía Murta reflexiona sobre lo que ganó al participar en la capacitación comunitaria.

En los confines rurales de la Patagonia chilena, donde los roedores silvestres comparten territorio con las comunidades humanas, la Seremi de Salud de Aysén emprendió durante mayo y junio una tarea tan antigua como necesaria: enseñar a las personas a protegerse de lo que no pueden ver. Setenta vecinos de Cerro Castillo, Bahía Murta y Villa Mañihuales fueron formados como Gestores Comunitarios para enfrentar el Hantavirus y otras enfermedades emergentes, convirtiendo el conocimiento en la primera línea de defensa. En territorios donde el Estado llega con dificultad, la mejor vacuna sigue siendo la información que viaja de boca en boca.

  • El Hantavirus circula de forma silenciosa en las zonas rurales de Aysén, transmitido por roedores silvestres que conviven con familias en casas y campos, representando una amenaza constante y subestimada.
  • Muchos vecinos conocían el nombre de la enfermedad, pero ignoraban detalles críticos: cuál especie de roedor es la portadora y cómo actuar ante los primeros síntomas.
  • La Seremi de Salud, junto a municipalidades e INDAP, coordinó jornadas formativas que no se limitaron al Hantavirus, sino que abarcaron también el tifus de matorrales y la gripe aviar.
  • Setenta personas capacitadas se convierten en multiplicadores comunitarios, llevando el mensaje preventivo a sus propios vecinos con la autoridad de quien comparte el mismo territorio y los mismos riesgos.
  • La iniciativa no concluye aquí: durante el segundo semestre se planea expandir la Escuela de Gestores Comunitarios a nuevas localidades, apostando por un cambio de comportamiento sostenido en el tiempo.

En Cerro Castillo, Bahía Murta y Villa Mañihuales, alrededor de setenta vecinos participaron entre mayo y junio en la Escuela de Gestores Comunitarios impulsada por la Seremi de Salud de Aysén. El objetivo era concreto: capacitar a pobladores rurales para reconocer, prevenir y difundir información sobre el Hantavirus, una enfermedad zoonótica transmitida por roedores silvestres que representa un riesgo real y permanente en esta región patagónica.

Los profesionales de las Unidades de Zoonosis y Epidemiología no solo explicaron síntomas y medidas de higiene del entorno, sino que ampliaron el horizonte hacia otras enfermedades emergentes como el tifus de matorrales y la gripe aviar. Miguel Pacheco Herrea, de Bahía Murta, resumió el valor de las jornadas con sencillez: aprendió cosas que no sabía y ahora puede actuar. Yanet Jaque Guzmán, de Villa Mañihuales, destacó que la capacitación aclaró algo fundamental que muchos ignoraban: cuál es exactamente el roedor portador del virus entre las múltiples variedades que existen.

Para el Seremi Jorge Pérez Urra, el propósito va más allá de transmitir información puntual. Se trata de construir una red de actores locales que multipliquen el mensaje preventivo desde adentro de sus propias comunidades. La iniciativa descansa sobre una coordinación intersectorial entre la Seremi, las municipalidades e INDAP a través de los programas PRODESAL, un tipo de articulación difícil de lograr pero esencial frente a enfermedades que no reconocen límites administrativos.

La apuesta no termina con estas primeras jornadas. Durante el segundo semestre, la Seremi planea extender las capacitaciones a otras localidades de Aysén, consolidando un programa de largo aliento orientado a cambiar comportamientos en territorios donde convivir con roedores silvestres es simplemente parte de la vida cotidiana.

En las localidades de Cerro Castillo, Bahía Murta y Villa Mañihuales, durante mayo y junio, alrededor de setenta vecinos pasaron por las aulas de lo que la Seremi de Salud llama Escuela de Gestores Comunitarios. No era un curso tradicional. Era una respuesta directa a una amenaza que vive en las paredes de las casas rurales de Aysén: el Hantavirus, una enfermedad zoonótica transmitida por roedores silvestres que causa daños graves en quienes se contagian.

Los profesionales de las Unidades de Zoonosis y Epidemiología de la Seremi llegaron a estas comunidades con un propósito claro: enseñar a la gente cómo reconocer los síntomas, cómo protegerse, y cómo limpiar sus espacios para reducir el riesgo. Las jornadas no se limitaron al Hantavirus. También abordaron enfermedades emergentes como el tifus de los matorrales y la gripe aviar, ampliando el espectro de lo que significa vivir en zonas rurales donde los patógenos no respetan fronteras.

Miguel Pacheco Herrea, vecino de Bahía Murta, salió de esas sesiones con una claridad que no tenía antes. "Me pareció muy interesante, sobre todo porque hay cosas a veces que uno no sabe y se va aprendiendo para protegerse," comentó. Su reflexión fue práctica: instó a los vecinos a limpiar alrededor de sus casas, porque en esa época del año los roedores andan sueltos. Yanet Jaque Guzmán, de Villa Mañihuales, expresó algo similar. Ella destacó que muchas personas sabían del Hantavirus de forma vaga, pero no conocían los detalles: cuál era el roedor contagioso entre las muchas variedades que existen. Después de la capacitación, eso quedó claro.

Para Jorge Pérez Urra, Seremi de Salud, estas actividades representaban más que información dispersa. Significaban crear una red de actores locales que pudieran llevar el mensaje de prevención a sus propias comunidades. "Queremos agradecer la buena recepción que hemos tenido con la Escuela de Gestores Comunitarios, porque nos ha permitido reforzar las medidas de autocuidado frente al Hantavirus, y al mismo tiempo, contar con nuevos actores sociales que contribuyen a difundir los riesgos de esta enfermedad en las comunidades," señaló.

Lo que hace notable este esfuerzo es su estructura. No fue una iniciativa aislada de salud. Detrás estaba la coordinación entre la Seremi, las municipalidades e INDAP, trabajando a través de los Programas de Desarrollo Local (PRODESAL) que operan en distintos puntos de la región. Era un trabajo intersectorial, el tipo de coordinación que suele ser difícil de lograr pero que resulta esencial cuando se trata de enfermedades que no distinguen entre sectores administrativos.

Pérez Urra dejó clara la intención de continuar. Durante el segundo semestre del año, la Seremi planea expandir estas capacitaciones a otras localidades y sectores de Aysén. No es un programa de corta duración. Es una apuesta a largo plazo por cambiar comportamientos en comunidades donde el riesgo de contagio es real y constante. Cada nuevo gestor comunitario capacitado es un multiplicador potencial de conocimiento, alguien que puede hablar con autoridad en su propio barrio sobre cómo vivir más seguro en un territorio donde los roedores silvestres son vecinos inevitables.

Hay cosas a veces que uno no sabe y se va aprendiendo para protegerse. Y hay que cuidarse, a los vecinos yo le diría que limpien alrededor de sus casas porque en estas fechas anda mucho ratón.
— Miguel Pacheco Herrea, vecino de Bahía Murta
Esto ha sido muy importante para todas las personas que participamos porque muchas veces uno sabe mucho del Hantavirus, cuál es el ratón que es contagioso, pero hoy nos quedó súper claro.
— Yanet Jaque Guzmán, pobladora de Villa Mañihuales
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué el Hantavirus es tan peligroso en Aysén específicamente?

Model

Porque la región tiene las condiciones perfectas: zonas rurales dispersas, roedores silvestres abundantes, y poblaciones que históricamente han tenido menos acceso a información de prevención. Cuando el virus llega, llega con fuerza.

Inventor

¿Qué hace diferente a estos "gestores comunitarios" de una campaña de salud tradicional?

Model

Que no son expertos externos que llegan, hablan, y se van. Son vecinos locales que aprenden y luego enseñan a otros vecinos. Tienen credibilidad porque viven en el mismo lugar, entienden los mismos riesgos.

Inventor

Miguel Pacheco mencionó limpiar alrededor de las casas. ¿Es eso realmente efectivo?

Model

Es fundamental. Los roedores buscan refugio y comida. Si eliminas esos atractivos, reduces drásticamente el contacto. No es glamoroso, pero funciona.

Inventor

¿Por qué incluyeron tifus y gripe aviar en las mismas jornadas?

Model

Porque en zonas rurales, el riesgo no viene de una sola enfermedad. Es un ecosistema de amenazas. Enseñar medidas generales de prevención es más eficiente que hacer campañas separadas.

Inventor

¿Qué significa que esto sea "intersectorial"?

Model

Que no es solo salud. Municipios, INDAP, programas de desarrollo local, todos coordinados. Porque prevenir enfermedades rurales requiere cambios en cómo vive la gente, no solo información médica.

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