En los márgenes de lo que la medicina ha considerado posible, un grupo de investigadores en Johns Hopkins ha dado un paso hacia una frontera que pocas veces se ha cruzado: enseñarle al cuerpo a reconocer el cáncer antes de que nazca. Una vacuna experimental dirigida a la mutación KRAS generó respuestas inmunitarias duraderas en el 90% de veinte personas con predisposición hereditaria al cáncer de páncreas, sin que ninguna desarrollara la enfermedad durante el seguimiento. Es un ensayo pequeño, un período breve, pero también es la primera vez que algo así ha funcionado en humanos, y eso cambia