Usar el móvil en el baño aumenta el riesgo de hemorroides un 46%, según estudio

Las aplicaciones están diseñadas para hacernos perder la noción del tiempo
La doctora Trisha Pasricha explica por qué los usuarios de móvil permanecen más tiempo sentados en el inodoro.

En la intersección entre la tecnología diseñada para capturar nuestra atención y los ritmos más íntimos del cuerpo humano, un estudio del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston revela que el hábito de usar el smartphone en el baño aumenta en un 46% el riesgo de desarrollar hemorroides. Lo que parecía un ritual inofensivo —esos minutos robados al scroll infinito— resulta ser una presión acumulada sobre tejidos vulnerables. La comodidad digital, una vez más, cobra un precio silencioso en la salud física.

  • Un estudio con 125 adultos mayores de 45 años confirma que dos tercios usan el móvil en el baño, y quienes lo hacen permanecen sentados más de cinco minutos con una frecuencia cinco veces mayor que quienes no lo usan.
  • El verdadero culpable no es el esfuerzo físico, sino el tiempo prolongado de presión sobre los vasos sanguíneos pélvicos, un daño gradual e invisible que se acumula sesión tras sesión.
  • Las aplicaciones están diseñadas para borrar la noción del tiempo: lo que debería durar dos minutos se convierte en una espiral de quince, y el cuerpo paga la cuenta.
  • Los investigadores proponen una solución tan sencilla como incómoda para la era digital: dejar el teléfono fuera del baño y limitar cada visita a un máximo de cinco minutos.

Probablemente sea un hábito tan extendido que nadie lo cuestiona: entrar al baño por un momento y salir quince minutos después, con el teléfono todavía en la mano. Pero un nuevo estudio del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston pone cifras concretas a las consecuencias de esa costumbre: usar el smartphone en el inodoro aumenta el riesgo de hemorroides en un 46%.

Los investigadores analizaron a 125 adultos mayores de 45 años y encontraron que el 66% admitió usar el móvil en el baño. La diferencia en el tiempo de permanencia fue reveladora: el 37% de los usuarios de teléfono superaba los cinco minutos, frente a solo el 7% de quienes no lo llevaban consigo.

El estudio desafía la creencia popular de que el esfuerzo durante la defecación es el principal factor de riesgo. La doctora Trisha Pasricha señala que el verdadero problema es la presión prolongada sobre los vasos sanguíneos de la zona pélvica, que se inflaman cuando uno permanece sentado más tiempo del necesario. Y las aplicaciones, diseñadas deliberadamente para capturar la atención, convierten una tarea breve en una sesión de entretenimiento sin fin.

La recomendación es tan directa como difícil de cumplir en tiempos de hiperconectividad: dejar el teléfono fuera del baño y no exceder los cinco minutos. Un gesto pequeño que, según este estudio, podría marcar una diferencia real en la salud.

Probablemente lo hayas hecho esta misma mañana: entras al baño por unos minutos y, sin darte cuenta, llevas quince minutos desplazándote por TikTok, leyendo noticias o jugando al FIFA Mobile. Es un ritual tan común que casi nadie lo cuestiona. Pero un nuevo estudio del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston sugiere que ese hábito aparentemente inofensivo podría estar causando un daño real a tu cuerpo.

La investigación llega con una conclusión contundente: usar el teléfono móvil mientras estás sentado en el inodoro aumenta el riesgo de desarrollar hemorroides en un 46%. Los científicos analizaron a 125 adultos mayores de 45 años y descubrieron que dos tercios de ellos admitieron usar el teléfono en el baño. La diferencia en el tiempo de permanencia fue dramática: el 37% de quienes usaban el móvil se quedaban más de cinco minutos, mientras que solo el 7% de quienes no lo usaban superaba ese tiempo.

El problema no es lo que muchos creían. Durante años, se pensó que el esfuerzo durante la defecación era el culpable principal de las hemorroides. Pero este estudio señala hacia otro factor: el tiempo prolongado sentado sin el soporte pélvico adecuado. Las hemorroides son, en esencia, cojines de vasos sanguíneos que se hinchan e inflaman. Cuando permaneces sentado en el inodoro durante demasiado tiempo, la presión sobre esas zonas aumenta gradualmente, provocando la inflamación que causa dolor y molestia.

La doctora Trisha Pasricha, una de las autoras del estudio, fue directa en su análisis: las aplicaciones en nuestros teléfonos están deliberadamente diseñadas para hacernos perder la noción del tiempo. Es sorprendentemente fácil caer en una espiral de desplazamiento infinito y, de repente, descubrir que has pasado diez o quince minutos en un lugar donde solo deberías estar unos pocos. El móvil convierte una tarea que debería ser rápida en una sesión prolongada de entretenimiento. Jarrah Dowrick, otro experto que participó en el análisis, enfatizó que aunque el smartphone es el gancho perfecto para captar la atención, la verdadera cuestión es que pasar más tiempo del necesario sentado en el inodoro es lo que genera el problema de salud.

La recomendación de los investigadores es clara y directa: limita tus visitas al baño a un máximo de cinco minutos y deja el móvil fuera de la puerta. Es un consejo simple pero que requiere disciplina en una era donde nuestros dispositivos están diseñados específicamente para ser adictivos. El estudio tiene sus limitaciones, basándose en lo que los participantes reportaron sobre sus propios hábitos y siendo realizado en una población específica. Aun así, sus implicaciones son innegables: lo que parecía ser un hábito completamente inofensivo tiene un impacto medible en nuestra salud física. Los teléfonos nos han conectado con el mundo de innumerables formas, pero en este caso, lo que nos han conectado es con un problema de salud que podríamos haber evitado simplemente dejándolos en el bolsillo.

Las aplicaciones de nuestros móviles están diseñadas para que perdamos la noción del tiempo
— Doctora Trisha Pasricha, autora del estudio
La verdadera historia es que pasar más tiempo de la cuenta sentado en el inodoro es lo que causa el problema
— Jarrah Dowrick, experto que analizó el estudio
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué específicamente el móvil? ¿No es solo que la gente se queda más tiempo sentada en general?

Model

Buena pregunta. El móvil es el culpable porque está diseñado para atraparte. Sin él, la mayoría de las personas termina en cinco minutos. Con él, pierden la noción del tiempo completamente.

Inventor

Entonces el problema no es el acto en sí, sino cuánto tiempo pasas ahí.

Model

Exactamente. Las hemorroides se inflaman por presión sostenida. El móvil simplemente prolonga esa presión de forma que nuestro cuerpo no estaba preparado para soportar.

Inventor

¿Y si alguien simplemente se disciplina y usa el móvil pero se va después de cinco minutos?

Model

Teóricamente sería seguro, pero los investigadores dicen que eso es casi imposible. Las apps están construidas para hacerte perder la noción del tiempo. Es como pedirle a alguien que coma solo una patata frita.

Inventor

¿Hay algo más que la gente debería saber sobre este estudio?

Model

Que aunque tiene limitaciones, el patrón es claro. Dos tercios de los adultos mayores de 45 años usan el móvil en el baño. Si el 46% de ellos desarrolla hemorroides, estamos hablando de un problema de salud pública bastante serio que nadie estaba viendo.

Inventor

¿Entonces la solución es simplemente... no llevar el móvil?

Model

Sí. Es incómodo, lo sé. Pero es la única forma de garantizar que no pasarás más tiempo del necesario. El móvil no es esencial en el baño. Tu salud sí.

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