Más de setecientas mujeres en roles que operan infraestructura crítica
En un país donde más de la mitad de las mujeres trabajan en condiciones vulnerables, UNNA eligió el lenguaje de las historias para hacer visible lo que las estadísticas apenas rozan: la presencia sostenida de más de setecientas mujeres en el corazón de la infraestructura peruana. El libro 'Mujeres Batalla', presentado esta semana en Lima, recoge dieciocho testimonios de colaboradoras distribuidas en proyectos que van desde el Metro de Lima hasta la gestión vial en el sur del país. Es un gesto que trasciende el homenaje corporativo: en un contexto donde Perú ocupa el cuarto lugar en brecha de género laboral en América Latina, nombrar y contar se convierte en un acto con peso político y humano.
- Perú carga una de las brechas de género laboral más profundas de la región, con el 53% de sus trabajadoras atrapadas en empleos sin protección ni estabilidad.
- Frente a ese telón de fondo, UNNA lanza 'Mujeres Batalla', un libro que convierte dieciocho trayectorias laborales en un argumento colectivo contra la invisibilidad.
- Las cifras internas de la empresa revelan una presencia femenina que oscila entre el 13% y el 37% según el proyecto, con mujeres ocupando desde puestos operativos hasta gerencias y superintendencias.
- AENZA respaldará el simbolismo del libro con acción institucional: el 25 de noviembre firmará formalmente su Política de Equidad y Diversidad de Género.
- El movimiento apunta a demostrar que la equidad no es solo un valor declarado, sino una arquitectura organizacional que puede construirse desde adentro del sector privado.
UNNA, empresa de infraestructura del grupo AENZA, presentó esta semana 'Mujeres Batalla', un libro escrito por el periodista Antonio Orjeda que reúne dieciocho historias de mujeres que trabajan en sus operaciones. El volumen es un homenaje a más de setecientas colaboradoras distribuidas en ocho proyectos distintos, muchas de ellas en roles de liderazgo: gerentes, superintendentes, jefas de área. El número adquiere peso cuando se recuerda que apenas el 44.3% de la población económicamente activa en el Perú está compuesta por mujeres.
Los proyectos retratados abarcan desde la Línea 1 del Metro de Lima —donde el 27% de sus más de mil quinientos trabajadores son mujeres— hasta operaciones viales como Norvial, con 37% de participación femenina, y La Chira, con 30%. Cada proyecto aporta sus propias cifras y sus propias historias de mujeres que han asumido responsabilidades en sectores históricamente masculinos.
El contexto que rodea el lanzamiento es exigente: Perú ocupa el cuarto lugar en América Latina en brecha de género laboral, y el Ministerio de Trabajo reporta que el 53% de las mujeres del país tienen empleos vulnerables. En Lima Metropolitana, el empleo adecuado creció 55.5% entre hombres pero solo 33.2% entre mujeres durante 2021.
Dennis Fernández, Gerente Corporativo de Personas de AENZA, subrayó el compromiso de la empresa con la diversidad y el rechazo a cualquier forma de discriminación en la gestión de personas. Como paso concreto, AENZA anunció la firma de su Política de Equidad y Diversidad de Género el 25 de noviembre, buscando consolidar en su estructura lo que 'Mujeres Batalla' narra en sus páginas: que la equidad de género es, antes que un objetivo corporativo, una necesidad estructural del país.
UNNA, la empresa de infraestructura que forma parte del grupo AENZA, presentó esta semana un libro titulado 'Mujeres Batalla' que recoge dieciocho historias de mujeres que trabajan en sus operaciones. El volumen, escrito por el periodista Antonio Orjeda, funciona como un homenaje a más de setecientas mujeres distribuidas en diversos proyectos de la compañía, muchas de ellas en posiciones de liderazgo: gerentes, superintendentes, jefas de área, coordinadoras. Es un número que cobra relevancia cuando se considera que, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática, apenas el 44.3% de la población económicamente activa en el Perú durante 2021 estaba compuesta por mujeres.
Las historias contenidas en el libro provienen de ocho proyectos distintos. La Línea 1 del Metro de Lima, el más visible de ellos, emplea a más de mil quinientos colaboradores, de los cuales más de cuatrocientos —el 27% de la plantilla— son mujeres que operan un sistema de transporte que ha transformado la movilidad de millones de peruanos. Norvial, dedicada a la gestión vial, tiene ciento noventa y dos trabajadores, el 37% mujeres. Survial cuenta con doscientos noventa y seis empleados, el 20% de ellos mujeres. Canchaque, con cincuenta y dos personas en su equipo, tiene mujeres en el 19% de sus posiciones. UNNA Energía, que agrupa casi cuatrocientas personas, mantiene mujeres en el 20% de sus roles. Atico, que gestiona conservación vial en Arequipa y Moquegua, tiene cincuenta y seis trabajadores, el 21% mujeres. PEA, un laboratorio de investigación y desarrollo, cuenta con ocho personas, el 13% mujeres. La Chira, en su operación, tiene veinte personas, el 30% de ellas mujeres.
El contexto en el que se lanza esta iniciativa es desafiante. El Perú ocupa el cuarto lugar en América Latina en términos de brecha de género laboral. Según datos recientes del INEI, en Lima Metropolitana el empleo adecuado creció 55.5% entre la población masculina pero solo 33.2% entre la femenina. El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo reporta que el 53% de las mujeres en el país tienen empleos vulnerables, es decir, trabajos sin protección social adecuada ni estabilidad contractual.
Dennis Fernández, Gerente Corporativo Central de Personas, Asuntos Públicos y Servicios Compartidos de AENZA, explicó que la compañía considera fundamental crear espacios de desarrollo para sus colaboradoras. "Desde AENZA y UNNA creemos en la importancia de brindar espacios de desarrollo para las mujeres de la compañía, por eso mantenemos políticas que fomenten la diversidad, igualdad de oportunidades y rechazamos cualquier tipo de discriminación o sesgos equivocados en nuestra gestión de personas", señaló. La empresa anunció que el veinticinco de noviembre firmaría un compromiso formal y lanzaría su Política de Equidad y Diversidad de Género, un paso que busca consolidar estos principios en su estructura organizacional.
Las historias compiladas en 'Mujeres Batalla' comparten un hilo conductor: mujeres que han navegado caminos de esfuerzo y compromiso laboral para alcanzar sus objetivos profesionales. Cada relato refleja la pasión y determinación de quienes han asumido responsabilidades en sectores tradicionalmente dominados por hombres, desde la operación de sistemas de transporte masivo hasta la gestión de infraestructura energética y vial. El libro representa, en cierto sentido, un reconocimiento público de que la equidad de género no es solo un objetivo corporativo, sino una necesidad estructural para el país.
Notable Quotes
Desde AENZA y UNNA creemos en la importancia de brindar espacios de desarrollo para las mujeres de la compañía, por eso mantenemos políticas que fomenten la diversidad, igualdad de oportunidades y rechazamos cualquier tipo de discriminación— Dennis Fernández, Gerente Corporativo Central de Personas, Asuntos Públicos y Servicios Compartidos de AENZA
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué una empresa de infraestructura decide publicar un libro sobre sus empleadas mujeres en este momento específico?
Porque el contexto lo exige. El Perú está entre los cuatro países con mayor brecha de género laboral en la región. Cuando más de la mitad de las mujeres trabajadoras tienen empleos vulnerables, una compañía que dice creer en equidad necesita hacerlo visible, no solo en políticas internas sino en narrativa pública.
¿Qué significa que el 27% de los operadores del Metro Línea 1 sean mujeres? ¿Es un número alto o bajo?
Depende de la perspectiva. En un sector de infraestructura y transporte, donde históricamente las mujeres han sido minoría, el 27% representa un cambio real. Pero cuando el 44% de la población económicamente activa del país es femenina, el 27% sigue siendo una brecha. El libro reconoce eso sin pretender que el problema está resuelto.
¿Por qué el libro se llama 'Mujeres Batalla'?
El título sugiere que estas no son historias de mujeres que simplemente tienen empleos. Son historias de mujeres que han tenido que luchar, que han enfrentado obstáculos estructurales y los han superado. Cada una de las dieciocho historias comparte ese elemento: esfuerzo, decisión, compromiso en contextos que no siempre les han sido fáciles.
¿Qué cambia cuando una empresa firma una Política de Equidad y Diversidad de Género?
En teoría, establece compromisos medibles. En práctica, depende de cómo se implemente y se fiscalice. Lo importante es que AENZA está poniendo su nombre en una promesa pública, el veinticinco de noviembre, en un momento donde los números muestran que hay mucho trabajo por hacer.
¿Hay algo que el libro no está diciendo?
Probablemente. Un libro de homenaje tiende a contar historias de éxito. Lo que no sabemos es cuántas mujeres en UNNA no llegaron a posiciones de liderazgo, o cuántas se fueron porque el ambiente no era inclusivo. El libro es un paso, pero es solo eso.