En el umbral entre el mérito y el engaño, la Universidad Nacional Autónoma de México descubrió que un número significativo de aspirantes a su ingreso virtual no eran quienes decían ser ante la cámara. A través de señales técnicas y conductuales —la rigidez de quien posa, los fondos repetidos, las IPs compartidas—, la institución expuso un mercado clandestino de suplantación académica que ahora enfrenta la justicia. El fraude, tan antiguo como el deseo de pertenecer sin merecerlo, encontró en la tecnología no solo un amplificador, sino también su propio delator.
UNAM detecta fraude masivo en examen de ingreso: alumnos estáticos, IP idénticas y fondos similares
Aspirantes que pagaron por servicios fraudulentos fueron identificados y enfrentan invalidación de resultados y posibles consecuencias legales.