Las alineaciones ocurren constantemente; los terremotos también.
En la madrugada del 26 de junio, tres terremotos sacudieron Venezuela y Japón con magnitudes que oscilaron entre 6,9 y 7,5, reavivando una vieja pregunta sobre si el cosmos anuncia las convulsiones de la Tierra. El instituto holandés SSGEOS afirma haber advertido estos eventos con dos semanas de antelación, apoyándose en geometrías planetarias y lunares, mientras la ciencia establecida recuerda que predecir terremotos sigue siendo uno de los horizontes más inalcanzables del conocimiento humano. Entre el asombro ante la coincidencia y la exigencia del método, la humanidad vuelve a debatir dónde termina el patrón y dónde comienza la ilusión.
- Tres terremotos de gran magnitud golpearon simultáneamente dos continentes en pocas horas, generando alarma global y resucitando la pregunta de si alguien los había visto venir.
- SSGEOS publicó su alerta el 12 de junio, señalando una convergencia planetaria crítica, y la coincidencia con los sismos de Venezuela disparó su visibilidad en redes sociales.
- Frank Hoogerbeets acumula una serie de 'aciertos' virales —Turquía, Siria, Marruecos— que alimentan la credibilidad popular de su método, aunque cada predicción es formulada con suficiente amplitud para abarcar múltiples escenarios.
- La comunidad científica, encabezada por sismólogos como Pierre Romanet y el USGS, advierte que el método de SSGEOS selecciona coincidencias y silencia los miles de alineaciones que no producen ningún sismo.
- Mientras nuevos temblores se registran en California, Papúa Nueva Guinea y Somalia, SSGEOS mantiene su alerta abierta, lo que garantiza que cualquier sismo futuro pueda ser leído como otra confirmación.
A la madrugada del 26 de junio, Venezuela fue sacudida por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, y Japón registró otro de 6,9. Horas después, el instituto holandés SSGEOS recordó que el 12 de junio había emitido una alerta: una convergencia de alineaciones planetarias y lunares elevaría la actividad sísmica, con picos esperados entre el 22 y el 23 de junio. Los eventos en Venezuela ocurrieron apenas un día después de ese pico pronosticado.
El director del instituto, Frank Hoogerbeets, ya había ganado notoriedad antes. Tres días antes de los devastadores terremotos de Turquía y Siria en 2023, que mataron a más de 50.000 personas, publicó una advertencia específica sobre un posible sismo de magnitud 7,5 en la región. Días antes del terremoto de Marruecos, que causó cerca de 3.000 muertes, también alertó sobre actividad sísmica al oeste de la península ibérica. Estos antecedentes lo han convertido en una figura viral, y sus seguidores interpretan cada coincidencia como una prueba de que su método funciona.
SSGEOS sostiene que ciertos patrones geométricos entre planetas y la luna preceden a grandes sismos, y que han desarrollado un algoritmo validado contra terremotos históricos. Mercurio y Venus, según el instituto, son los planetas que con mayor frecuencia aparecen en geometrías críticas antes de grandes eventos.
Sin embargo, el consenso científico rechaza esta teoría de forma casi unánime. El sismólogo Pierre Romanet señala el problema central: las alineaciones planetarias y las fases lunares ocurren con enorme frecuencia. SSGEOS selecciona los casos en que una alineación coincide con un terremoto, ignorando los miles de ocasiones en que no ocurre nada. El USGS es aún más directo: ningún científico ha predicho jamás un gran terremoto, y no esperan lograrlo en un futuro próximo.
Mientras tanto, el instituto mantiene su alerta activa, advirtiendo que la geometría actual sigue siendo propicia para más actividad sísmica. Para la ciencia, esa vaguedad es precisamente el mecanismo que convierte cualquier sismo posterior en una confirmación y permite olvidar en silencio todas las alineaciones que no produjeron nada.
A la madrugada del 26 de junio, tres terremotos sacudieron simultáneamente dos continentes. Venezuela sufrió dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5. Japón registró otro de 6,9. Horas después, el instituto holandés SSGEOS —dedicado a estudiar cómo la geometría de los cuerpos celestes influye en la actividad sísmica— publicó un comunicado señalando que había advertido exactamente esto. El 12 de junio, dos semanas antes, SSGEOS había emitido una alerta: una convergencia significativa de alineaciones planetarias y lunares aumentaría la actividad sísmica en los próximos días. Predijo que los "picos lunares" entre el 22 y 23 de junio podrían concentrar terremotos más intensos, posiblemente de magnitud 6. Los eventos en Venezuela ocurrieron apenas un día después del pico lunar que el instituto había pronosticado.
El director de SSGEOS, Frank Hoogerbeets, no es un nombre desconocido en las redes sociales. Tres días antes de que los terremotos de Turquía y Siria devastaran la región en 2023 —matando a más de 50.000 personas— Hoogerbeets publicó una advertencia específica: "Tarde o temprano habrá un terremoto de magnitud 7,5 en esta región". En septiembre de 2023, volvió a acertar. Advirtió sobre la posibilidad de un gran sismo al oeste de Portugal, pidiendo también alerta en España e Italia. Dos días después, Marruecos fue golpeado por un terremoto que mató a cerca de 3.000 personas. Estos aciertos han convertido a Hoogerbeets en una figura viral, alimentando la creencia de que su método funciona.
SGEOS explica su enfoque con confianza. Según el instituto, ciertos patrones geométricos de los planetas y la luna tienden a provocar aumentos en la actividad sísmica, mientras que otros no. Han desarrollado un algoritmo basado en años de observación e investigación, que dicen haber validado contra grandes terremotos históricos. El modelo muestra "picos evidentes" —típicamente una convergencia de geometría planetaria y lunar crítica— días antes de que ocurran grandes sismos. En su análisis actual, señalan que Mercurio y Venus son los planetas que más frecuentemente se encuentran en geometrías críticas cerca de grandes terremotos. A menudo, observan, se produce una agrupación de geometrías críticas que involucran a ambos planetas simultáneamente.
Pero el consenso científico rechaza esta teoría de manera casi unánime. Pierre Romanet, sismólogo francés, publicó un artículo en la revista científica Seismica explicando el problema fundamental: las alineaciones planeta-sol y las fases lunares ocurren con extrema frecuencia. Lo que SSGEOS hace, argumenta Romanet, es seleccionar cuidadosamente períodos de tiempo en los que estas alineaciones suceden y luego mostrar terremotos específicos que ocurrieron simultáneamente. El método ignora deliberadamente que en la mayoría de los casos, estas conjunciones no van seguidas de terremotos significativos. Es una forma de confundir la coincidencia temporal con la causalidad.
El Servicio Geológico de Estados Unidos es categórico al respecto: ni ellos ni ningún otro científico han predicho jamás un gran terremoto. "No sabemos cómo, ni esperamos saberlo en un futuro próximo", afirman. Los científicos del USGS solo pueden calcular probabilidades de que ocurra un sismo significativo en una zona específica dentro de un plazo determinado. No pueden predecir cuándo sucederá.
Lo que sí es cierto es que en las últimas horas, además de los terremotos en Venezuela y Japón, el USGS ha registrado otros tres sismos de magnitud superior a 5: uno de 5,8 en California, otro de 5,4 en Papúa Nueva Guinea, y uno de 5,1 en Somalia. SSGEOS ha vuelto a recordar que la geometría planetaria y lunar actual sigue siendo "potencial para alguna actividad sísmica más intensa". Pero esa afirmación, para la comunidad científica, es precisamente el tipo de predicción vaga que permite que cualquier terremoto que ocurra sea interpretado como una confirmación, mientras que los miles de alineaciones que no producen sismos simplemente se olvidan.
Citações Notáveis
Ni el USGS ni ningún otro científico han predicho jamás un gran terremoto. No sabemos cómo, ni esperamos saberlo en un futuro próximo.— Servicio Geológico de Estados Unidos
Las alineaciones planeta-sol y fases lunares ocurren con extrema frecuencia, pero en la mayoría de los casos no van seguidas de terremotos significativos.— Pierre Romanet, sismólogo francés
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué la gente cree en esto si los científicos dicen que es imposible?
Porque Hoogerbeets acertó dos veces. Turquía, Siria, Marruecos. Cuando ves eso, es difícil no pensar que hay algo ahí.
Pero ¿acertó o simplemente tuvo suerte?
Esa es la pregunta exacta. Las alineaciones planetarias suceden constantemente. Si predices terremotos vagamente y esperas lo suficiente, algunos van a coincidir.
Entonces, ¿estos terremotos de Venezuela y Japón no tienen nada que ver con los planetas?
Probablemente no. Pero es casi imposible demostrarlo cuando ocurren exactamente cuando SSGEOS dijo que ocurrirían.
¿Entonces nunca sabremos si funciona?
Ese es el problema. El método está diseñado de forma que siempre parece funcionar, sin importar lo que pase.