En el tejido cotidiano del turismo español, el engaño digital ha dejado de ser una excepción para convertirse en una condición permanente del entorno operativo. Un estudio de Beroni y ObservaTUR revela que una de cada tres agencias de viajes ha enfrentado intentos de fraude en el último año, con el phishing como amenaza dominante. La mayoría logró contener el daño, pero la duplicación de ciberataques al sector en tres años advierte que la vigilancia no puede relajarse. La ciberseguridad, concluyen los expertos, ya no es una opción técnica sino una responsabilidad humana y organizacional.