En Centro Habana, más de treinta y cinco actores económicos y vecinos se han unido para transformar un antiguo círculo infantil en un hogar para diez niños sin cuidado parental. Lo que comenzó como una convocatoria municipal se convirtió en un movimiento espontáneo donde el sentimiento, más que el plan, dictó el ritmo de la obra. Este gesto colectivo recuerda que las sociedades se miden no solo por sus instituciones, sino por la disposición de sus miembros a poner sus recursos —y sus madrugadas— al servicio de quienes más lo necesitan.
Una casa para la infancia: cuando la comunidad se une por los niños sin amparo
Diez niños sin cuidado parental tendrán acceso a un hogar seguro con atención integral de educadores y personal de servicio.