Vamos a agarrar a todos los bandidos que se han puesto a hacer eso
En la noche del 21 de junio, Cali se convirtió en escenario de una de las tensiones más crudas que puede vivir una democracia: la frontera entre la celebración y la violencia. Un hombre sin nombre conocido cayó asesinado sobre su motocicleta mientras la ciudad ardía en protestas por el resultado electoral, recordándonos que detrás de cada disputa política hay vidas concretas que se pierden en la oscuridad. Las instituciones —el alcalde, el presidente saliente, la policía— intentaron contener el caos con palabras y promesas, mientras Cali esperaba, en vilo, que la ley hablara más alto que las balas.
- Un hombre fue asesinado a disparos en el sector de Alfonso López mientras circulaba en moto, en medio de disturbios que estallaron tras conocerse el triunfo electoral de Abelardo De La Espriella.
- Bloqueos, destrozos y enfrentamientos se concentraron en puntos emblemáticos como la Calle 5 y Puerto Resistencia, donde seguidores del Pacto Histórico salieron a protestar.
- El alcalde Alejandro Eder prometió recompensas y revisión de cámaras de seguridad para identificar y judicializar a los responsables de los actos vandálicos.
- El presidente Gustavo Petro pidió calma desde las redes sociales, recordando que los resultados oficiales aún no habían sido certificados y que la ley debía ser respetada.
- Cali permanece en máxima alerta: la víctima del homicidio sigue sin identificar y la ciudad aguarda tanto los resultados electorales definitivos como respuestas sobre los autores del crimen.
La noche del domingo 21 de junio dejó una herida abierta en Cali. Un hombre que circulaba en motocicleta por el sector de Alfonso López, cerca del Puente de los Mil Días, fue asesinado a disparos por atacantes que huyeron sin dejar rastro. Su cuerpo quedó tendido en la vía hasta que transeúntes alertaron a las autoridades. La víctima permanece sin identificar.
El homicidio ocurrió en medio de manifestaciones violentas desatadas tras la proclamación de Abelardo De La Espriella como nuevo presidente de Colombia. Bloqueos y destrozos se concentraron en la Calle 5 y Puerto Resistencia, donde seguidores del Pacto Histórico expresaban su rechazo al resultado electoral.
El alcalde Alejandro Eder respondió con firmeza: anunció que la Policía Metropolitana trabajaría para judicializar a los responsables de los daños, ofreció una recompensa cuyo monto revelaría al día siguiente y ordenó revisar las grabaciones de cámaras de seguridad. Desde Bogotá, el presidente Gustavo Petro llamó a la calma por redes sociales, recordando que las comisiones escrutadoras aún no habían entregado sus resultados finales y pidiendo a quienes portaban armas y bates que depusieran su actitud.
Así, la muerte en Alfonso López se convirtió en el símbolo más doloroso de una noche en que Cali quedó suspendida entre la incertidumbre electoral y la urgencia de recuperar la paz.
La noche del domingo 21 de junio dejó a Cali bajo máxima alerta. Un hombre fue asesinado a disparos mientras circulaba en motocicleta por el sector de Alfonso López, cerca del Puente de los Mil Días. Los atacantes, cuyas identidades permanecen desconocidas, huyeron del lugar sin dejar rastro. El cuerpo quedó tendido en la vía hasta que transeúntes alertaron a las autoridades. La víctima aún no ha sido identificada.
Los disparos ocurrieron en medio de manifestaciones violentas que estallaron tras la proclamación de Abelardo De La Espriella como nuevo presidente de Colombia. Según confirmó la Policía de Cali a SEMANA, el homicidio fue uno de varios incidentes que marcaron una noche de caos en la ciudad. Los bloqueos y destrozos se concentraron en puntos como la Calle 5 y Puerto Resistencia, donde seguidores del Pacto Histórico se movilizaban en protesta.
El alcalde Alejandro Eder respondió con dureza. Anunció que la Policía Metropolitana, junto con otras autoridades, trabajaría para judicializar a quienes causaban daños en la ciudad. "Vamos a agarrar a todos los bandidos que se han puesto a hacer eso", declaró, comprometiéndose además a ofrecer una recompensa cuyo monto sería anunciado al día siguiente. Las autoridades también revisarían grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los responsables de los actos vandálicos.
Desde la capital, el presidente Gustavo Petro intervino a través de redes sociales pidiendo calma. Recordó que aún no había presidente electo, ya que las comisiones escrutadoras no habían entregado sus resultados finales. Petro reiteró su compromiso de aceptar lo que dictaminaran los jueces, tal como lo ordenaba la ley. Su mensaje fue directo: invitaba a quienes portaban armas y bates a deponer su actitud, y pedía a los manifestantes que esperaran con tranquilidad el resultado oficial.
La muerte en Alfonso López se convirtió así en el símbolo más crudo de una noche de tensión electoral en Cali. Mientras las autoridades buscaban a los responsables del homicidio y los vándalos continuaban causando destrozos, la ciudad permanecía en vilo, esperando tanto la confirmación oficial de los resultados electorales como respuestas sobre quién había disparado contra el hombre en la motocicleta.
Citas Notables
Le pido a la población de Cali guardar calma; este es el momento de la sabiduría. Aceptaré el resultado que digan los jueces porque así lo ordena la ley.— Presidente Gustavo Petro
Vamos a agarrar a todos los bandidos que se han puesto a hacer eso. Ofrecemos una recompensa y estamos revisando las cámaras para ver con los responsables.— Alcalde Alejandro Eder
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué un homicidio en medio de protestas electorales? ¿Fue un acto político o algo más?
No está claro. El hombre fue atacado a disparos por desconocidos que huyeron. Podría haber sido violencia electoral, pero también podría haber sido un robo, un ajuste de cuentas, algo sin conexión directa con las manifestaciones. Lo que sí sabemos es que ocurrió en ese contexto de caos.
¿Qué tan grave fue la noche en Cali? ¿Fue solo este muerto?
Este fue el homicidio confirmado, pero hubo bloqueos, destrozos, vandalismo en varios puntos de la ciudad. La Policía estaba en máxima alerta. El alcalde habló de "bandidos" causando daños, así que la violencia fue más amplia que este caso.
¿Qué significa que el presidente Petro pidiera calma si él mismo estaba en disputa electoral?
Petro fue claro: dijo que aceptaría lo que dijeran los jueces, que aún no había presidente electo. Su mensaje fue para desescalar, para que sus propios seguidores no continuaran con los disturbios mientras se esperaba el resultado oficial.
¿Qué pasa ahora con la investigación del asesinato?
Las autoridades revisarán cámaras de seguridad, ofrecerán recompensas, buscarán judicializar a responsables. Pero la víctima ni siquiera ha sido identificada aún. Es un caso abierto en una ciudad que sigue tensa.