Un incendio obliga a evacuar la Zona Azul de negociaciones en la COP30 de Belém

Decenas de personas fueron evacuadas de emergencia, generando momentos de tensión, aunque no se reportaron heridos.
El humo subió de repente y las llamas se expandieron con velocidad
Testigo describe cómo el incendio en la Zona Azul de la COP30 se propagó rápidamente en el pabellón de la Comunidad del Este Africano.

En el corazón de la Amazonía, donde el mundo intenta acordar el futuro del clima, el fuego irrumpió el jueves en la propia sede de las negociaciones de la COP30 en Belém. Las llamas brotaron en el pabellón de la Comunidad del Este Africano y obligaron a evacuar la Zona Azul de Naciones Unidas en un momento en que los delegados se preparaban para sesiones decisivas. Sin heridos y con la cumbre declarada en pie, el incidente añade una capa de fragilidad simbólica a un encuentro que ya cargaba con el peso de las expectativas y las dificultades logísticas de una ciudad al borde de sus capacidades.

  • Un incendio estalló a las 14:00 hora local en el pabellón de la Comunidad del Este Africano, expandiéndose con rapidez por la Zona Azul mientras el humo llenaba los pasillos de la cumbre climática más importante del año.
  • Decenas de personas corrieron hacia las salidas de emergencia en medio de la confusión, con testigos describiendo cómo las luces parpadeaban y las llamas crecían antes de que nadie pudiera contenerlas con extintores.
  • Los bomberos controlaron el fuego en minutos y las autoridades brasileñas confirmaron que no hubo víctimas, aunque las causas del incendio y la magnitud exacta de los daños siguen sin determinarse.
  • La interrupción llegó en la penúltima jornada de negociaciones, precisamente cuando los delegados debían cerrar acuerdos sobre adaptación climática, abandono de combustibles fósiles y fin de la deforestación.
  • Brasil insistió en que la COP30 concluirá según lo previsto, pero la organización aún no había anunciado cuándo se reanudarían los trabajos del día, sumando incertidumbre a una cumbre ya marcada por filtraciones, protestas indígenas y déficit de infraestructuras.

El jueves por la tarde, mientras los negociadores de todo el mundo se alistaban para sesiones cruciales en la COP30 de Belém, un incendio estalló en la Zona Azul, el área administrada por Naciones Unidas donde funcionan las salas de reunión y los pabellones nacionales. Las llamas comenzaron alrededor de las 14:00 hora local en el pabellón de la Comunidad del Este Africano y se expandieron con rapidez, obligando a decenas de personas a evacuar el recinto por las salidas de emergencia entre momentos de tensión y humo.

Marcelo Rocha, director ejecutivo del Instituto Aica, se encontraba en un pabellón adyacente cuando notó el parpadeo de las luces y vio cómo el humo ascendía de repente. Varias personas intentaron controlar las llamas con extintores antes de que el personal de seguridad ordenara la evacuación. Los bomberos lograron sofocar el fuego en cuestión de minutos. El gobernador de Pará, Helder Barbalho, y el ministro de Turismo, Celso Sabino, confirmaron que no hubo heridos y subrayaron que la cumbre continuaría hasta su cierre previsto al día siguiente. La ministra española Sara Aagesen también transmitió calma, señalando que el incendio ocurrió en una zona de tránsito cercana al pabellón español y que su delegación estaba en perfecto estado.

El incidente llegó en un momento especialmente delicado: la penúltima jornada de negociaciones, cuando los delegados debían avanzar en adaptación climática, abandono de combustibles fósiles y lucha contra la deforestación. Horas antes, el secretario general de la ONU, António Guterres, había instado desde la misma Zona Azul a alcanzar un acuerdo equilibrado.

Belém arrastra desde antes del inicio de la cumbre una serie de dificultades logísticas: infraestructuras insuficientes, precios de alojamiento desorbitados, filtraciones de agua durante las lluvias y una protesta indígena que días atrás irrumpió por la fuerza en el recinto. El incendio del jueves se suma a esa cadena de contratiempos, recordando que incluso los espacios donde se negocia el futuro del planeta no están exentos de la fragilidad del presente.

El jueves por la tarde, mientras negociadores de todo el mundo se preparaban para sesiones cruciales sobre el futuro del clima, un incendio estalló en el corazón de la cumbre climática de la ONU en Belém, Brasil. Las llamas brotaron en la Zona Azul, el área administrada por Naciones Unidas donde funcionan las salas de reunión y los pabellones de países y organizaciones internacionales. Decenas de personas tuvieron que abandonar el recinto por las salidas de emergencia, generando momentos de tensión mientras el humo se propagaba rápidamente por la estructura.

El fuego comenzó alrededor de las 14:00 hora local en el pabellón de la Comunidad del Este Africano. Marcelo Rocha, director ejecutivo del Instituto Aica, estaba en un pabellón adyacente esperando el inicio de un evento cuando notó que las luces comenzaron a parpadear. Describió cómo el humo subió de repente y las llamas se expandieron con velocidad, mientras varias personas corrían a buscar extintores para intentar controlar el fuego. El personal de seguridad actuó rápidamente, aislando la zona y ordenando la evacuación ordenada del área.

Los bomberos lograron controlar las llamas en cuestión de minutos. El gobernador del estado de Pará, Helder Barbalho, y el ministro de Turismo de Brasil, Celso Sabino, informaron a los periodistas que no hubo heridos en el incidente. Aunque se pudo observar que el fuego calcinó parte del techo de la estructura, las causas del incendio permanecen desconocidas, así como la evaluación completa de los daños. Sabino enfatizó que este tipo de incidente podría ocurrir en cualquier lugar del mundo y que no hay posibilidad de cancelar la cumbre, que según él está siendo un éxito. Afirmó que la COP30 concluiría al día siguiente como estaba previsto.

La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica española, Sara Aagesen, transmitió tranquilidad a través de un vídeo, señalando que el incendio ocurrió en una zona de tránsito próxima al pabellón español, cuya delegación se encontraba en perfecto estado. La organización de la cumbre aún no había informado sobre cuándo se reanudarían los trabajos previstos para ese día.

Esta interrupción llegó en un momento crítico. La COP30 se encontraba en su penúltima jornada, cuando los negociadores debían resolver cuestiones fundamentales sobre adaptación climática y establecer hojas de ruta para abandonar los combustibles fósiles y terminar con la deforestación. Horas antes del incendio, el secretario general de la ONU, António Guterres, había ofrecido una rueda de prensa en la Zona Azul instando a los negociadores a alcanzar un acuerdo equilibrado.

Belém, capital del estado de Pará y puerta de entrada a la Amazonía brasileña, ha enfrentado desafíos logísticos significativos desde antes de que comenzara la cumbre. La ciudad carece de infraestructuras suficientes y los precios del alojamiento son muy altos. Ya durante la COP30, la ONU envió una carta a la Presidencia brasileña expresando preocupación por problemas de infraestructura en el lugar de negociaciones, incluyendo filtraciones de agua durante las lluvias fuertes, algo común en esta región amazónica. Además, la organización solicitó aumentar los efectivos de seguridad después de que una protesta de indígenas irrumpiera por la fuerza en el recinto días antes.

Sentimos que falló la luz, estaba parpadeando. Entonces, comenzó a subir el humo y el fuego se expandió muy rápido
— Marcelo Rocha, director ejecutivo del Instituto Aica
Es algo que podría ocurrir en cualquier lugar del planeta. No hay posibilidad de cancelar la cumbre, que está siendo un éxito
— Celso Sabino, ministro de Turismo de Brasil
The Hearth Conversation Another angle on the story
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¿Qué tan grave fue el incendio en realidad? Parece que fue controlado muy rápido.

Model

Fue rápido, sí, pero lo importante es que interrumpió las negociaciones en un momento crítico. Estamos hablando de la penúltima jornada de una cumbre climática global. Incluso un incendio controlado genera caos.

Inventor

¿Cómo reaccionaron los delegados? ¿Hubo pánico?

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Hubo tensión, según los reportes. Decenas de personas evacuando por salidas de emergencia, buscando extintores. No fue pánico total, pero tampoco fue una situación tranquila. El personal de seguridad actuó rápido.

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¿Y las causas? ¿Saben qué lo provocó?

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Nadie lo sabe aún. Lo único que se observó fue que comenzó con un fallo de luz, luego el humo, y las llamas se expandieron muy rápido. Calcinó parte del techo, pero las causas siguen siendo un misterio.

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¿Esto pone en riesgo los acuerdos que intentan alcanzar?

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Los funcionarios brasileños dicen que no, que la cumbre continúa mañana como estaba planeado. Pero perder horas de negociación en un momento tan crítico siempre tiene un costo. Y esto se suma a meses de problemas logísticos en Belém.

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¿Qué tipo de problemas?

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Infraestructura deficiente, filtraciones de agua cuando llueve, precios de alojamiento muy altos. La ONU incluso envió una carta de queja. Y hace poco hubo una protesta indígena que irrumpió por la fuerza. Belém no estaba lista para esto.

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