En las montañas fronterizas del Catatumbo, donde Colombia se asoma a Venezuela, la guerra ha adquirido una dimensión nueva y perturbadora: los drones cargados de explosivos ya no son privilegio de ejércitos nacionales, sino armas cotidianas de grupos criminales que disputan rutas del narcotráfico. Un ataque en la madrugada del lunes contra una vivienda familiar en Filogringo, municipio de El Tarra, dejó a un civil gravemente herido y sumó otro capítulo a una escalada que, en apenas seis meses de 2026, ha cobrado siete vidas y herido a treinta y dos personas. Lo que ocurre allí no es solo viole
Un herido en nuevo ataque con drones en el Catatumbo durante combates ELN-disidencias FARC
Una persona gravemente herida en el ataque; balance de 7 fallecidos (5 militares, 2 civiles) y 32 lesionados en ataques con drones durante 2026 en la región.