En las montañas de Prades, a más de mil metros de altura, el cielo y la mesa se encontraron durante un eclipse solar total que sirvió de pretexto para algo más profundo: la búsqueda humana de la belleza en sus formas más refinadas. El Parque Astronómico de la región, en su décimo aniversario, reunió a cincuenta y tres comensales entre viñedos del Priorat para demostrar que la gastronomía de alta cocina y la contemplación del cosmos no son disciplinas distantes, sino expresiones distintas del mismo asombro. Lo que ocurrió en Tarragona en agosto de 2026 no fue simplemente un festival; fue la orq