Rusia gana dinero todos los días mientras levanta las sanciones
El Ejército ucraniano realizó 10 ataques importantes este mes contra refinerías y terminales de exportación rusas, incluyendo golpes directos en Yaroslavl y Ust-Luga. A pesar de los ataques, Rusia obtiene ganancias inesperadas por la crisis en Medio Oriente y la suspensión temporal de sanciones estadounidenses sobre crudo ruso.
- Diez ataques importantes en marzo contra infraestructura petrolera rusa
- Capacidad de Ust-Luga reducida en 40 por ciento tras ataques con drones
- Ingresos petroleros rusos pueden haberse duplicado en el último mes
- Prohibición de exportaciones de gasolina a reintroducirse el 1 de abril
Ucrania ha intensificado ataques con drones contra la infraestructura petrolera rusa, mientras Moscú se beneficia de precios elevados del crudo y alivio de sanciones estadounidenses.
Mientras Ucrania intensifica su campaña de ataques con drones contra las refinerías y terminales petroleras rusas, Moscú experimenta una paradoja incómoda: sus ingresos por petróleo se disparan. La guerra en Oriente Medio ha elevado los precios del crudo a niveles que benefician directamente al Kremlin, y el alivio parcial de las sanciones estadounidenses ha abierto nuevas vías para la venta de petróleo ruso. Es en este contexto de ganancias inesperadas donde Kyiv ha decidido intensificar su ofensiva energética.
En lo que va de marzo, el Ejército ucraniano ha reivindicado diez ataques importantes contra la infraestructura energética rusa, algunos penetrando profundamente en territorio enemigo. El sábado pasado, drones ucranianos golpearon una gran refinería en Yaroslavl, al noreste de Moscú, con un impacto directo seguido de incendio. El gobernador regional, Mikhail Evraev, admitió daños en edificios residenciales y una instalación comercial, aunque afirmó que más de treinta drones habían sido neutralizados. Esa misma semana, la terminal de exportación de Ust-Luga en la costa báltica fue atacada dos veces. Los drones dañaron las estructuras de carga y un parque de tanques con petróleo y derivados. Videos geolocalizados mostraron un incendio de gran magnitud en el puerto, lo que llevó al Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso a advertir a los residentes de San Petersburgo sobre contaminación del aire.
El presidente Volodymyr Zelensky afirmó en una llamada con periodistas que los drones de largo alcance ucranianos se habían vuelto más efectivos. Respecto a Ust-Luga específicamente, declaró que la capacidad de la instalación se había reducido en un 40 por ciento tras los ataques. El puerto cercano de Primorsk también fue golpeado la semana anterior, y según reportes ucranianos, los incendios en ambas terminales seguían siendo visibles días después. Una refinería operada por Rosneft en Saratov, en el sur ruso, fue atacada el fin de semana anterior.
La ironía de la situación radica en que estos ataques ocurren mientras Rusia disfruta de una ventana de oportunidad financiera. Antes de la crisis en Oriente Medio, el crudo ruso se comercializaba con descuentos sustanciales respecto a otros referentes globales. Ahora, según analistas, a veces alcanza precios elevados. Además, el Departamento del Tesoro estadounidense suspendió a principios de marzo las sanciones sobre crudo ruso que ya se encontraba en el mar, un movimiento destinado a calmar los mercados petroleros. El presupuesto estatal ruso depende de los ingresos petroleros para al menos un tercio de sus ingresos totales, y según expertos, esos ingresos pueden haberse duplicado durante el último mes.
Zelensky criticó duramente el alivio de las sanciones, argumentando que la inteligencia rusa estaba utilizando información satelital para ayudar a Irán a apuntar bases aliadas en la región. "Al levantar las sanciones al agresor, que gana dinero todos los días, están transmitiendo información relevante sobre ataques", dijo. El presidente ucraniano también reiteró que los ataques de su país eran represalia directa por los bombardeos rusos contra la infraestructura energética ucraniana, que han causado cortes de electricidad generalizados durante el invierno. "Rusia debe dejar de atacar nuestra infraestructura energética. Entonces no tomaremos represalias contra ella", añadió.
La respuesta rusa a esta campaña ha sido considerada. El Gobierno planea reintroducir una prohibición a las exportaciones de gasolina a partir del 1 de abril, según la agencia estatal TASS. La medida está siendo discutida por el viceprimer ministro Alexander Novak y los ministerios de industria junto con las compañías petroleras. Moscú ya había impuesto una restricción similar en septiembre, pero la levantó en enero. El periódico Kommersant sugirió que la reintroducción responde tanto al daño causado por los ataques ucranianos como a la presión del mercado interno, donde los productores buscan mayores ganancias exportando gasolina en lugar de venderla localmente. El diario reconoció explícitamente el "mantenimiento no programado de refinerías" y los incendios en Primorsk y Ust-Luga como factores en la decisión.
Lo que emerge de este enfrentamiento es una guerra de desgaste energético donde ambos bandos buscan socavar la capacidad del otro. Ucrania apunta a las arterias financieras de Rusia, mientras que Moscú intenta paralizar la vida civil ucraniana cortando la electricidad. Entretanto, los precios globales del petróleo y las decisiones de política exterior estadounidense crean un entorno donde Rusia, a pesar de los daños físicos, mantiene flujos de ingresos sin precedentes. La pregunta que permanece abierta es si los ataques ucranianos pueden erosionar esa ventaja más rápido de lo que los mercados globales pueden compensarla.
Notable Quotes
En esa instalación quedó el 40 por ciento de sus capacidades después de los ataques con drones— Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania
Rusia debe dejar de atacar nuestra infraestructura energética. Entonces no tomaremos represalias contra ella— Volodymyr Zelensky
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Ucrania intensifica estos ataques ahora, justo cuando Rusia está ganando más dinero con el petróleo?
Porque el dinero es lo que sostiene la máquina de guerra rusa. Si Zelensky puede reducir esos ingresos, reduce la capacidad de Moscú para continuar bombardeando ciudades ucranianas. Es una lógica de supervivencia.
Pero los ataques parecen no estar frenando las ganancias de Rusia. ¿No es eso un fracaso?
No necesariamente. Un 40 por ciento de reducción en Ust-Luga es significativo. El problema es que los precios del petróleo están subiendo tan rápido que incluso con menos capacidad, Rusia gana más dinero. Es como tratar de vaciar una piscina mientras alguien abre la llave.
¿Qué significa que Estados Unidos haya levantado las sanciones sobre el crudo ruso?
Significa que el Tesoro estadounidense priorizó la estabilidad de los mercados petroleros globales sobre presionar a Rusia. Zelensky ve eso como una traición, porque le da a Moscú aire para respirar financieramente.
¿Y la prohibición de exportaciones de gasolina que Rusia planea? ¿Eso es debilidad o estrategia?
Es ambas cosas. Rusia necesita proteger su mercado interno porque las refinerías están dañadas y no pueden producir lo suficiente. Pero también es un reconocimiento de que los ataques están funcionando.
¿Quién está ganando esta guerra energética?
Todavía es demasiado pronto para decirlo. Rusia tiene dinero pero capacidad reducida. Ucrania tiene capacidad para atacar pero no puede detener los bombardeos rusos. Es un empate que ambos lados cree que puede ganar.