En las primeras horas del domingo, misiles ucranianos alcanzaron el mayor almacén de Wildberries en Podolsk, a apenas treinta y seis kilómetros de Moscú, desatando un incendio de grandes proporciones en una instalación de doscientos cincuenta mil metros cuadrados. El ataque no es un hecho aislado, sino el capítulo más reciente de una campaña deliberada que ha dejado fuera de operación siete de los diez mayores centros de distribución del gigante del comercio electrónico ruso. En la guerra moderna, los almacenes y las cadenas de suministro se han convertido en campos de batalla tan decisivos co