La empresa finalmente ha encontrado un modelo de negocio sostenible
Uber vende bonos en tres tramos, con el título a 30 años rindiendo 1.6 puntos porcentuales sobre Tesoro estadounidense. La empresa alcanzó grado de inversión en agosto tras mejoras de S&P, Fitch y Moody's, impulsada por rentabilidad récord y flujo de caja positivo.
- Bono a 30 años con rendimiento de 1.6 puntos porcentuales sobre Tesoro estadounidense
- S&P, Fitch y Moody's mejoraron calificación de Uber a grado de inversión entre el 16 y 27 de agosto
- Primer servicio de viajes compartidos en Japón lanzado en Tokio, con expansión planeada para noviembre
Uber Technologies lanza su primera oferta de bonos con grado de inversión en el mercado estadounidense, con tramos de hasta 30 años tras obtener calificación de blue chip de las principales agencias.
Uber Technologies acaba de cruzar un umbral financiero que parecía lejano hace apenas unos años. Por primera vez en su historia como empresa con grado de inversión, la plataforma de transporte se lanza al mercado estadounidense de bonos para captar capital. La operación, que se estructura en hasta tres tramos distintos, representa un voto de confianza de los mercados en la solidez de una compañía que hace poco tiempo aún era considerada demasiado riesgosa para los inversores conservadores.
La emisión más ambiciosa es un bono a treinta años que ofrecería un rendimiento de 1.6 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro estadounidense. Aunque los detalles finales permanecen bajo reserva, la estructura sugiere que Uber busca financiamiento a largo plazo para consolidar su posición global. La operación fue encargada a tres de los principales bancos de inversión del mundo: Morgan Stanley, BofA Securities y JPMorgan Chase, quienes ya han comenzado a contactar a inversores de renta fija para medir el apetito por estos títulos.
Esta transición hacia el mercado de bonos de grado de inversión es el resultado de una transformación crediticia acelerada. En agosto, las tres principales agencias calificadoras mejoraron simultáneamente la evaluación de Uber. S&P Global Ratings fue la primera, elevando la calificación de BB+ a BBB- el 16 de agosto. Fitch Ratings siguió días después con una mejora a BBB. Finalmente, el 27 de agosto, Moody's Ratings completó el círculo al otorgar el grado de inversión. Estas mejoras no fueron arbitrarias: reflejaban cambios reales en los fundamentos de la empresa.
Los números hablan por sí solos. Uber reportó rentabilidad récord en el segundo trimestre, un hito que pocos esperaban hace algunos años cuando la empresa quemaba dinero en su expansión global. Las reservas de efectivo se mantienen en niveles de dos dígitos, y el crecimiento de ingresos continúa acelerándose. Pero lo más importante para los acreedores es el flujo de caja libre, que ha mejorado dramáticamente y sugiere que la empresa finalmente ha encontrado un modelo de negocio sostenible.
Robert Schiffman, analista de Bloomberg Intelligence, no tiene dudas sobre cómo será recibida esta emisión. Señala que la mayoría de los tenedores de bonos tienen poca o ninguna exposición al crédito de Uber, lo que significa que hay un apetito considerable por estos títulos entre inversores que buscan diversificar. Schiffman proyecta una demanda "enorme" para esta primera emisión de deuda con grado de inversión. Más aún, anticipa que las mejoras en el flujo de caja libre continuarán impulsando futuras mejoras en las calificaciones crediticias de Uber durante los próximos años.
Mientras Uber consolida su posición en los mercados de capital estadounidenses, la empresa también expande su alcance geográfico. Esta semana lanzó en Tokio su primer servicio de viajes compartidos en Japón, una prueba que operará en cooperación con Times Mobility y Royal Limousine. El servicio se probará hasta noviembre antes de expandirse a otras regiones del país. Shiro Yamanaka, director de Uber Japan, destacó que la empresa ha estado apoyando la introducción de servicios de viajes compartidos en Tokio, Kioto y otras áreas desde abril de 2024.
La expansión en Japón es posible gracias a cambios regulatorios recientes. El gobierno japonés levantó parcialmente la prohibición de servicios de taxis no oficiales en abril, permitiendo que conductores con licencia estándar ofrezcan servicios de taxi en horarios específicos utilizando vehículos privados, siempre que operen bajo la supervisión de una compañía de taxis local. Tokio, con el menor índice de propiedad de automóviles por hogar entre las 47 prefecturas del país, representa un mercado particularmente atractivo para este modelo de negocio.
La emisión de bonos y la expansión en Japón ilustran dos aspectos de la maduración de Uber: su acceso a mercados de capital más baratos y su capacidad para operar en mercados regulados complejos. Ambas tendencias sugieren que la empresa ha dejado atrás su fase de startup de alto riesgo y ha entrado en una etapa de consolidación y crecimiento más predecible.
Citas Notables
Prevemos una enorme demanda para la primera emisión de deuda con grado de inversión de Uber. La rápida mejora de las tendencias de flujo de caja libre debería seguir impulsando las calificaciones de Uber al alza en los próximos años.— Robert Schiffman, analista de Bloomberg Intelligence
Estamos muy contentos de poder lanzar el primer programa de viajes compartidos de Japón junto con Times Mobility y Royal Limousine.— Shiro Yamanaka, director de Uber Japan
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué es tan importante que Uber acceda al mercado de bonos de grado de inversión ahora?
Porque durante años fue considerada demasiado riesgosa. Los inversores conservadores no tocaban sus acciones. Ahora, de repente, pueden comprar sus bonos con la confianza de que la empresa es sólida.
¿Qué cambió en los números?
El flujo de caja libre mejoró dramáticamente. Uber dejó de quemar dinero. Eso es lo que las agencias calificadoras realmente miran: ¿puede esta empresa pagar sus deudas?
¿Y por qué tres agencias mejoraron su calificación casi al mismo tiempo?
No fue coincidencia. Cuando una agencia se mueve, las otras revisan sus análisis. Pero todas vieron lo mismo: rentabilidad récord, reservas sólidas, ingresos creciendo. El consenso fue inevitable.
¿Quién va a comprar estos bonos a treinta años?
Fondos de pensión, seguros, gestores de patrimonio que necesitan rendimiento seguro. Gente que no quiere riesgo pero tampoco quiere los rendimientos miserables del Tesoro. Uber es el punto medio perfecto ahora.
¿Qué significa que Uber esté expandiendo en Japón al mismo tiempo?
Que la empresa tiene confianza. No solo en sus números, sino en su capacidad de operar en mercados regulados complejos. Japón no es fácil. Si pueden hacerlo allí, pueden hacerlo en cualquier lado.
¿Esto es el final de la historia de Uber o el comienzo de un nuevo capítulo?
Es el comienzo. Ahora que tiene acceso a capital barato, puede invertir en tecnología, expansión, quizás adquisiciones. La pregunta es qué hace con esa ventaja.