En la frontera entre Türkiye y Siria, dos naciones que comparten historia y geografía están redescubriendo su interdependencia económica. El anuncio de un crecimiento comercial proyectado del 45 por ciento para 2025 no es solo una cifra: es la señal de que, tras años de distancia, ambos países apuestan por convertir sus fronteras en puentes hacia mercados más amplios. La inauguración de infraestructura en Cilvegözü es el gesto concreto de una voluntad compartida de transformar la proximidad geográfica en prosperidad real.