En un momento en que la prensa internacional cumple un papel cada vez más vigilado, el gobierno de Trump ha reducido drásticamente el tiempo que los periodistas extranjeros pueden permanecer en Estados Unidos: de años a apenas 240 días, y a solo 90 para los periodistas chinos. La medida, anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional, no es solo un ajuste burocrático, sino una señal sobre cómo esta administración concibe la presencia de voces externas en su territorio. En la historia larga de las democracias, restringir a quienes observan desde afuera ha sido, con frecuencia, el preludio
Trump reduce visas de periodistas extranjeros a 240 días, desatando preocupaciones sobre libertad de prensa
La medida afecta directamente a periodistas extranjeros que pierden estabilidad laboral y residencial, limitando su capacidad para reportar desde Estados Unidos.