No resuelve realmente nada, es un memorando temporal
En el cruce entre la historia y la retórica, Donald Trump anunció un memorando de entendimiento con Irán que promete ser superior al acuerdo nuclear que él mismo desmanteló en 2018, aunque el texto permanece sin publicarse. Lo que existe por ahora es un documento de página y media destinado a detener hostilidades y abrir sesenta días de negociaciones, no el tratado multilateral permanente que algunos esperan. Barack Obama, cuyo legado diplomático está en el centro del debate, advierte que la paciencia y la imperfección son preferibles a la guerra, mientras analistas señalan que los verdaderos desafíos —el uranio enriquecido, los activos congelados y el estrecho de Ormuz— aún no han sido tocados.
- Trump proclama haber logrado un acuerdo histórico con Irán, pero sin publicar el texto, la promesa flota en el vacío de la retórica política.
- El contraste con el JCPOA de 2015 es imposible de verificar: uno fue un tratado multilateral de dieciocho páginas; el otro es un memorando bilateral de página y media.
- Obama contraataca prediciendo que cualquier acuerdo de Trump terminará pareciéndose al que él destruyó, subrayando la ironía de repetir la historia que se prometió superar.
- El vicepresidente Vance reconoce que el acuerdo actual es solo un punto de partida temporal, mientras Irán negocia acceso a miles de millones en activos congelados.
- Expertos como Kurt Volker advierten que el memorando no resuelve nada sustancial y que los obstáculos reales —enriquecimiento de uranio y control del estrecho— siguen intactos.
Donald Trump anunció el domingo un acuerdo con Irán para detener las hostilidades, comparándolo favorablemente con el JCPOA de Obama y calificando este último como "uno de los peores acuerdos jamás hechos". Sin embargo, el texto del nuevo documento no ha sido publicado, lo que hace imposible cualquier comparación real.
El vicepresidente J.D. Vance aclaró que se trata de un memorando de entendimiento de aproximadamente una página y media, diseñado para pausar el conflicto y establecer un marco de negociaciones durante sesenta días. Su objetivo inmediato es reabrir el estrecho de Ormuz y permitir que el tráfico de petróleo se reanude mientras ambas partes negocian términos más amplios.
Obama respondió en una entrevista con ABC News, prediciendo que cualquier acuerdo alcanzado por Trump terminará siendo muy similar al JCPOA que él mismo abandonó en 2018. Defendió la diplomacia paciente e imperfecta frente a la intimidación, argumentando que resolver el 80 o 90 por ciento de un problema es preferible a ir a la guerra.
El contraste entre ambos acuerdos es profundo en su estructura: el JCPOA fue un documento de dieciocho páginas negociado con seis potencias internacionales, con verificación de inspectores del organismo nuclear de la ONU. El nuevo memorando es bilateral y temporal. Cualquier acuerdo duradero deberá abordar el uranio enriquecido que Irán reactivó tras el retiro de Trump en 2018, así como el acceso de Irán a activos congelados que podrían superar los veinticuatro mil millones de dólares.
El exembajador Kurt Volker advirtió que el memorando actual no resuelve nada de fondo y que Irán buscará mantener su capacidad de enriquecimiento y algún control sobre el estrecho de Ormuz. Hasta ahora, señaló, ambas partes solo se han comprometido a repetir lo que ya habían dicho antes.
Donald Trump anunció el domingo un acuerdo con Irán para detener la guerra que su administración había iniciado, pero los detalles concretos siguen sin revelarse al público. En una publicación en su plataforma de redes sociales, Trump comparó su logro con el acuerdo nuclear negociado por Barack Obama en 2015, afirmando que el suyo sería radicalmente superior. Escribió que el Plan de Acción Integral Conjunto de Obama —conocido como JCPOA— había sido "uno de los peores y más tontos acuerdos jamás hechos" y que su propio acuerdo sería "un muro" contra cualquier posibilidad de que Irán obtuviera armas nucleares. Las críticas de Trump incluyeron faltas de ortografía aparentemente intencionales en los nombres de Obama y del Partido Demócrata.
Cuando se le preguntó el lunes cuándo publicaría el texto de su acuerdo, Trump volvió a atacar el documento de Obama, describiéndolo como "simplemente terrible" mientras estaba sentado junto al presidente francés Emmanuel Macron. Prometió que su documento se haría público "bastante pronto", aunque sin especificar una fecha. El vicepresidente J.D. Vance aclaró posteriormente que el acuerdo actual es un memorando de entendimiento de aproximadamente una página y media, no un tratado nuclear permanente. Su propósito es detener las hostilidades inmediatas y crear un marco para negociaciones que se extenderán durante sesenta días.
Obama respondió a las críticas de Trump en una entrevista con ABC News emitida el lunes, prediciendo que cualquier acuerdo que Trump logre será "muy similar" al JCPOA que él mismo había roto en 2018 durante su primer mandato. Obama argumentó que la diplomacia paciente, aunque imperfecta, es preferible a la intimidación o los bombardeos. "Tomarse el tiempo para explorar la diplomacia y agotar las posibilidades de llegar a acuerdos que no resuelven el 100 por ciento del problema, pero resuelven el 80 o 90 por ciento, evitando al mismo tiempo la necesidad de ir a la guerra", dijo, sugiriendo que Trump estaba repitiendo errores que Estados Unidos ya debería haber aprendido.
La comparación entre los dos acuerdos es prácticamente imposible en este momento porque el texto de Trump aún no ha sido publicado. El JCPOA original fue un documento detallado de dieciocho páginas negociado entre Irán y un grupo de potencias internacionales que incluía a Estados Unidos, la Unión Europea, China, Rusia, Francia, el Reino Unido y Alemania. El nuevo memorando, en cambio, es un acuerdo bilateral temporal diseñado para detener la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, permitiendo que el tráfico de petróleo reanude su curso mientras ambas partes negocian términos más amplios.
La situación actual es radicalmente diferente a la de 2015. En ese entonces, Irán aceptó limitar su programa nuclear y los inspectores internacionales verificaron su cumplimiento, lo que permitió al país acceder a su riqueza petrolera. Cuando Trump se retiró del JCPOA en 2018, Irán también abandonó el acuerdo y reactivó su enriquecimiento de uranio. Cualquier acuerdo exitoso de Trump tendría que abordar ese uranio enriquecido, ya sea reduciéndolo o retirándolo del país. Trump ha hablado específicamente de la necesidad de eliminar lo que llamó "polvo nuclear".
Según Vance, el nuevo acuerdo funcionaría en dos pasos: Estados Unidos verificaría que Irán ha abandonado su programa nuclear a cambio de permitirle acceso a la economía mundial y al descongelamiento de activos. Vance afirmó que Estados Unidos ya ha destruido en gran medida las capacidades nucleares de Irán, aunque esta afirmación no ha sido verificada independientemente. Los líderes iraníes han indicado que podrían obtener acceso a veinticuatro mil millones de dólares durante el período de negociación de sesenta días, una cifra que Vance negó ser exacta pero reconoció que un acuerdo más amplio podría significar muchos más miles de millones.
Kurt Volker, exembajador de Estados Unidos ante la OTAN, advirtió que el memorando actual "no resuelve realmente nada" y es simplemente un acuerdo temporal para preparar el terreno para nuevas negociaciones. Volker predijo que Irán intentará mantener su programa de enriquecimiento de uranio y afirmar algún tipo de control sobre el estrecho de Ormuz. Sugirió que mejoras reales al JCPOA incluirían límites más estrictos al enriquecimiento de uranio y un sistema más robusto de verificación por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica. Sin embargo, Volker expresó escepticismo sobre si se lograrían tales mejoras, señalando que hasta ahora solo se ha escuchado a ambas partes comprometerse a lo que ya habían dicho antes: que Irán no buscaría armas nucleares.
Citas Notables
Es dudoso que cualquier acuerdo que surja vaya a ser significativamente diferente o una mejora significativa respecto del acuerdo que teníamos en primer lugar— Barack Obama, en entrevista con ABC News
No resuelve realmente nada. Es un memorando de entendimiento temporal para preparar el terreno para nuevas negociaciones— Kurt Volker, exembajador de Estados Unidos ante la OTAN
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Trump insiste tanto en comparar su acuerdo con el de Obama si aún no lo ha publicado?
Porque la comparación es política, no técnica. Trump necesita que su base crea que está deshaciendo lo que Obama hizo. El acuerdo en sí es casi secundario a esa narrativa.
Pero ¿hay algo sustancialmente diferente en lo que Vance está describiendo?
No realmente. Es un acuerdo para dejar de pelear durante dos meses mientras se negocia. El JCPOA de Obama fue un tratado permanente entre múltiples países. Son cosas completamente distintas, pero Trump las presenta como si fueran comparables.
¿Qué pasa con el uranio enriquecido que Irán acumuló después de que Trump se retiró del JCPOA?
Ese es el verdadero problema. Irán tiene mucho más uranio ahora de lo que tenía en 2015. Cualquier acuerdo real tendría que lidiar con eso, pero el memorando actual apenas lo menciona.
¿Cree que Obama tiene razón en que esto terminará siendo similar al JCPOA?
Probablemente. Si Trump quiere que Irán abandone su programa nuclear, tendrá que ofrecer lo mismo que Obama ofreció: acceso a dinero y mercados. No hay otro incentivo que funcione.
¿Entonces por qué Vance niega que Irán recibirá miles de millones?
Porque Trump ha criticado durante años el hecho de que Obama levantó sanciones y permitió que Irán accediera a dinero. Ahora Trump tiene que hacer exactamente lo mismo, pero no puede admitirlo públicamente sin parecer hipócrita.
¿Qué debería estar observando alguien que siga estas negociaciones?
Tres cosas: cuánto uranio enriquecido Irán acepta reducir o entregar, cuánto dinero realmente descongelará Estados Unidos, y si Irán mantiene algún control sobre el estrecho de Ormuz. Esos son los verdaderos términos del acuerdo.