En el delicado equilibrio entre la disuasión militar y la diplomacia personal, Donald Trump ordenó reducir los ejercicios conjuntos con Corea del Sur invocando su relación con Kim Jong-un y el peso económico de las operaciones compartidas. La decisión, anunciada un domingo en Truth Social, revela una tensión antigua entre la lógica de las alianzas y la lógica de los gestos unilaterales. Seúl, sin embargo, respondió con serenidad institucional: los ejercicios 'Escudo de la Libertad Ulchi', con más de 18.000 soldados, seguirán adelante según lo programado.