En un momento donde la tecnología se convierte en terreno de disputa geopolítica, la administración Trump ha impuesto aranceles de hasta el 100% sobre drones importados y sus componentes, apuntando directamente al dominio chino de una industria que toca desde la agricultura hasta la seguridad nacional. La medida, que entra en vigor el 3 de septiembre, refleja una tensión más profunda entre la interdependencia económica global y el impulso soberano de controlar las tecnologías que definen el poder contemporáneo. Estados Unidos apuesta a que el proteccionismo puede convertirse en semilla de manu