En el cruce entre la política monetaria y la era digital, Donald Trump dejó entrever que su administración ha contemplado la acumulación activa de Bitcoin como reserva estratégica nacional, sin confirmar ninguna decisión concreta. Sus palabras —cautelosas, abiertas— recuerdan que las grandes transformaciones en la arquitectura financiera de un Estado rara vez se anuncian de golpe, sino que primero flotan como posibilidad en el aire. Estados Unidos ya posee una Reserva Estratégica de Bitcoin desde marzo de 2025, pero la distancia entre conservar lo decomisado y comprar activamente sigue siendo,