En medio de una guerra impopular y reservas militares menguantes, la administración Trump ha declarado un 'Día D económico' contra Irán, prometiendo sanciones de una magnitud sin precedentes que alcanzarían incluso a potencias como China e India si continúan comerciando con Teherán. Es una apuesta histórica que repite, amplificada, la misma lógica que Trump alguna vez criticó: creer que el aislamiento económico puede doblegar a un régimen que lleva casi cinco décadas demostrando que prefiere el sufrimiento a la rendición. La pregunta que la historia plantea, y que los analistas ya formulan en