En la larga historia de los líderes que invocan la amenaza exterior para justificar medidas internas, Donald Trump pronunció un discurso presidencial acusando al régimen venezolano de conspirar para manipular elecciones digitales, citando un informe de la CIA como respaldo. Pero el propio documento desclasificado reconoce que la agencia no pudo confirmar fraude electoral masivo en Venezuela ni capacidad alguna para afectar comicios fuera de sus fronteras. Lo que queda, una vez disipada la solemnidad escenificada, es la distancia entre lo que la evidencia sostiene y lo que la ambición política