En las horas que siguieron a los disturbios frente al Congreso argentino, la violencia de una noche se convirtió en el espejo de algo más antiguo: la reincidencia como destino, la protesta como frontera difusa entre el derecho y el delito. Veinte personas —o quizás veintiocho, según quién cuente— fueron detenidas mientras nueve uniformados recibían atención médica, y los expedientes judiciales de algunos arrestados revelaron años de causas acumuladas sin resolución definitiva. Lo que comenzó como una crónica de orden público derivó hacia preguntas más profundas sobre la democracia, la represió
Tres detenidos en disturbios del Congreso tienen antecedentes por robos y amenazas
Nueve uniformados resultaron lesionados durante los disturbios frente al Congreso.