En el condado de Suffolk, Nueva York, tres casos sospechosos de tularemia recuerdan que la naturaleza y la salud humana mantienen una conversación constante, a veces silenciosa y a veces urgente. La llamada fiebre del conejo, transmitida por garrapatas pero no entre personas, representa una amenaza seria cuando se ignoran sus señales tempranas. En un momento en que la incidencia de esta bacteria va en aumento gradual, la vigilancia pública y los hábitos de prevención se convierten en la primera línea de defensa colectiva.
Tres casos sospechosos de tularemia detectados en condado de Suffolk, Nueva York
Los casos de tularemia pueden provocar fiebre alta, ganglios inflamados, llagas que evolucionan en sepsis potencialmente mortal.