Tras 241 días suspendidos entre la Tierra y el cosmos, tres hombres regresaron al peso del mundo en las estepas de Kazajistán, cerrando un capítulo de ciencia orbital y abriendo otro. El estadounidense Chris Williams y los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev descendieron en la Soyuz MS-28 como parte del ciclo continuo que mantiene viva la Estación Espacial Internacional. Su partida no es un final, sino el relevo de una guardia que ahora porta Jessica Meir, quien hereda la estación con la mirada puesta en la bioimpresión de tejidos y la inteligencia artificial. En la rotación