En un momento en que Venezuela incrementa su producción petrolera y algunos controles internacionales se relajan, Transparencia Venezuela revela que el 72% de las embarcaciones bajo control de PDVSA presentan irregularidades, con julio registrando el mayor número de buques sancionados o furtivos en más de un año. La flota propia de la estatal —símbolo histórico de la soberanía energética del país— opera en su mayoría paralizada o bajo sombra de sanciones, con apenas un tanquero navegando sin restricciones. Este hallazgo llega en medio de una reconfiguración del poder venezolano tras la captura