En el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué, dos filosofías del fútbol sudamericano se midieron en los octavos de final de la Copa Libertadores: la solidez ecuatoriana de Independiente del Valle, líder indiscutible en su liga, frente a la esperanza local de Tolima, que buscaba en casa la energía necesaria para avanzar en el torneo continental. Un gol tempranero de Arón Rodríguez en el minuto diez inclinó la balanza visitante al descanso, recordándonos que en el fútbol, como en la vida, un instante puede reescribir el guión de semanas enteras.