En el corazón del verano norteamericano, un tenista argentino de 25 años continúa reescribiendo los límites de lo que se creía posible para él. Thiago Tirante, nacido en La Plata y forjado en la paciencia del circuito, derrotó al checo Jakub Mensik en Cincinnati para alcanzar por primera vez en su carrera los cuartos de final de un Masters 1000, uniéndose a una lista de compatriotas ilustres que incluye a Vilas, Nalbandian y Del Potro. Su ascenso no es un accidente, sino el fruto visible de una temporada en la que ha vencido a ocho jugadores del top ten, recordándonos que el talento, cuando en