En las profundidades heladas del Ártico, un animal que ha vivido cuatro siglos guarda un secreto que la ciencia apenas comienza a descifrar: el tiburón de Groenlandia no solo sobrevive al tiempo, sino que lo observa con ojos funcionales durante toda su longeva existencia. Un equipo internacional de investigadores ha confirmado que estos vertebrados conservan mecanismos biológicos extraordinarios —rodopsina activa, ausencia de muerte celular retiniana y reparación eficiente del ADN— que desafían nuestra comprensión del envejecimiento. Este hallazgo, nacido del asombro ante un globo ocular del t