WSJ advierte que Argentina enfrentará duro reajuste del peso sin solución monetaria

Incluso miles de millones en préstamos no pueden tapar una herida que sigue sangrando
O'Grady advierte que el dinero estadounidense es solo un parche temporal si no hay un cambio de régimen monetario.

Desde las páginas del Wall Street Journal, la analista Mary Anastasia O'Grady coloca a Argentina ante un espejo incómodo: ningún respaldo externo —ni el de Trump, ni los préstamos millonarios— puede sustituir la confianza que un país debe ganarse en su propia moneda. El peso sobrevaluado acumula una deuda con la realidad que tarde o temprano deberá saldarse, y la pregunta no es si habrá devaluación, sino cuánto costará el tiempo que se gane antes de admitirlo. En el fondo, es la historia de siempre: la credibilidad no se importa.

  • El WSJ sentencia que la victoria electoral de Milei, aunque real, no alcanza para detener el deterioro de un peso que el mercado ya no cree.
  • Trump condicionó públicamente su generosidad a los resultados electorales, dejando al gobierno argentino en una posición de dependencia frágil y expuesta.
  • El Banco Central quema reservas escasas para defender un tipo de cambio que el propio mercado rechaza, profundizando la trampa en lugar de salir de ella.
  • El crawling peg del 2% mensual quedó aplastado por la inflación, convirtiendo una política de estabilización en un mecanismo de sobrevaluación progresiva.
  • O'Grady concluye que solo un nuevo régimen monetario puede restaurar la confianza perdida; todo lo demás es, en sus términos, un parche sobre una herida abierta.

El domingo, el Wall Street Journal publicó un análisis de Mary Anastasia O'Grady que desafió las esperanzas del gobierno argentino: ni el apoyo de Trump ni los préstamos estadounidenses podrán evitar un reajuste severo del peso sobrevaluado. La columnista fue directa —la victoria electoral de La Libertad Avanza, que efectivamente ocurrió, no cambia el diagnóstico de fondo.

El respaldo de Washington tiene precio y condiciones. Trump materializó su apoyo en un swap de 20 mil millones de dólares y negociaciones por un monto similar en préstamos bancarios, pero también lanzó una advertencia desde el Despacho Oval: si Milei perdía, Estados Unidos no sería generoso con Argentina. El gobierno intentó reencuadrar la frase, pero O'Grady la calificó de 'duro golpe' para una administración que depende del Tesoro estadounidense para reponer sus reservas.

El problema estructural, según la analista, es la desconfianza en el peso, y parte de esa responsabilidad recae en las propias decisiones del gobierno. Milei heredó un tipo de cambio fijo de 400 pesos por dólar, devaluó a 800, pero mantuvo la moneda por encima de su valor real. El crawling peg del 2% mensual quedó muy por debajo de la inflación, y la sobrevaluación se profundizó. Mientras tanto, el Banco Central siguió vendiendo dólares escasos para sostener un tipo de cambio que el mercado rechaza.

O'Grady reconoció que un buen resultado electoral podría inyectar algo de confianza, pero fue categórica: eso no revertirá la caída del peso. Lo que Argentina necesita es un nuevo régimen monetario. Sin él, los miles de millones en préstamos externos son apenas tiempo comprado —y la pregunta que queda flotando es cuánto costará ese tiempo antes de que el gobierno admita lo que el mercado ya sabe.

El Wall Street Journal publicó el domingo un análisis que desafía las esperanzas del gobierno argentino de que el apoyo estadounidense pueda contener la crisis monetaria que se cierne sobre el país. La columnista Mary Anastasia O'Grady, una de las voces más influyentes del diario neoyorquino, fue directa en su diagnóstico: incluso una victoria electoral convincente de La Libertad Avanza —que efectivamente se materializó— no será suficiente para evitar un reajuste severo del peso sobrevalorado.

El contexto es delicado. El presidente Milei ha recibido respaldo condicional de Donald Trump, materializado en un swap de 20 mil millones de dólares y negociaciones para préstamos bancarios por un monto similar. Pero Trump también dejó una advertencia incómoda en el Despacho Oval hace poco: "Si él pierde, no seremos generosos con la Argentina". El gobierno intentó rápidamente reinterpretar esa frase, argumentando que se refería a las elecciones de 2027, no a los comicios legislativos del domingo. O'Grady, sin embargo, caracterizó la declaración presidencial estadounidense como "un duro golpe" para un gobierno que depende de que el Tesoro estadounidense ayude a reponer sus menguadas reservas de divisas.

El problema de fondo, según O'Grady, es la falta de confianza de los inversores en el peso argentino, y esa responsabilidad recae en parte sobre las propias decisiones de política monetaria del gobierno de Milei. Cuando asumió en diciembre de 2023, heredó un tipo de cambio fijo extremadamente sobrevaluado de 400 pesos por dólar. El equipo económico devaluó a 800 pesos, pero mantuvo la moneda aún más fuerte que su valor de mercado real. Luego anunció un crawling peg mensual del 2 por ciento, una tasa que quedó muy por debajo de la inflación en alza. El resultado fue que la sobrevaluación se profundizó.

A esto se sumaron los controles de capital y la intervención del Banco Central vendiendo los escasos dólares disponibles para, en palabras de O'Grady, "defender un peso débil". Es una paradoja que captura la trampa monetaria en la que se encuentra el país: mientras las reservas se agotan, el banco central sigue quemando divisas para sostener un tipo de cambio que el mercado rechaza. "Ahora que Argentina se está quedando sin dólares, el señor Bessent está de guardia", escribió O'Grady, refiriéndose al secretario del Tesoro estadounidense. "Cuántos dólares más gastará Argentina hasta que admita que el peso necesita otra devaluación, es una incógnita".

O'Grady reconoció que un buen desempeño electoral de La Libertad Avanza podría restaurar algo de confianza en el gobierno. Pero fue clara en su conclusión: es poco probable que eso revierta la caída del peso. Lo que Argentina necesita, argumentó, es un nuevo régimen monetario. Sin eso, incluso miles de millones en préstamos estadounidenses serán apenas un parche temporal sobre una herida que sigue sangrando. La pregunta que flota sobre el análisis es cuánto tiempo puede el gobierno seguir apostando a que el dinero externo resuelva lo que es fundamentalmente un problema de credibilidad doméstica.

Ni siquiera una actuación decente de la coalición Milei solucionará el desastre monetario
— Mary Anastasia O'Grady, columnista del Wall Street Journal
El principal problema es la falta de confianza de los inversores en el peso, y esto es, al menos en parte, responsabilidad del propio Milei
— Mary Anastasia O'Grady
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el WSJ insiste en que ni Trump ni los préstamos pueden salvar al peso?

Model

Porque el problema no es la falta de dólares, sino la falta de confianza. Si nadie cree que el peso vale lo que el gobierno dice que vale, ninguna cantidad de dinero externo lo va a convencer.

Inventor

Pero Milei ganó las elecciones de forma aplastante. ¿No debería eso restaurar confianza?

Model

Debería, en teoría. Pero O'Grady sugiere que la confianza en la moneda es diferente a la confianza en un político. El gobierno mismo creó el problema al mantener el tipo de cambio artificialmente fuerte mientras la inflación se disparaba.

Inventor

¿Qué significa exactamente "un nuevo régimen monetario"?

Model

Significa abandonar el sistema actual de tipo de cambio fijo o casi fijo, y permitir que el peso encuentre su verdadero valor en el mercado. Probablemente un valor mucho más bajo que el actual.

Inventor

¿Y por qué el gobierno no lo hace simplemente?

Model

Porque una devaluación masiva es políticamente dolorosa. Hace que todo sea más caro para la gente común. Pero O'Grady está diciendo que es inevitable, así que la pregunta es cuándo, no si.

Inventor

¿Qué rol juega Trump en todo esto?

Model

Trump está siendo útil pero condicional. Ofrece dinero, pero también deja claro que su generosidad tiene límites. Y eso pone presión sobre Milei para que resuelva el problema monetario de verdad, no solo que lo tape con dólares prestados.

Inventor

¿Entonces el análisis del WSJ es pesimista?

Model

Es realista. No dice que Argentina está condenada. Dice que el camino que eligió el gobierno no funciona, y que en algún momento tendrá que cambiar de dirección. La pregunta es cuánto daño se hace en el camino.

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