Texas se consolida como el nuevo epicentro corporativo de Estados Unidos

Se rompió el hielo
El senador estatal Bryan Hughes sobre cómo la decisión de ExxonMobil marca un punto de inflexión para Texas.

ExxonMobil y otras 184 grandes corporaciones se trasladaron a Texas entre 2020-2025, generando una quinta parte de todos los empleos netos creados en el país. El estado lidera en energías renovables, centros de datos, ecosistemas tecnológicos y abrirá su propia bolsa de valores, mientras marcas como Kendra Scott exportan la cultura texana nacionalmente.

  • 184 corporaciones trasladaron sus casas matrices a Texas entre 2020-2025
  • Texas generó una quinta parte de todos los empleos netos creados en Estados Unidos en ese período
  • El proyecto solar Tehuacana Creek agregará 837 megavatios en 2026
  • La inversión de capital de riesgo en Austin alcanzó 7.400 millones de dólares en 2025
  • Goldman Sachs construye un campus de 500 millones de dólares en Dallas

Texas atrae masivamente empresas, inversión y talento gracias a energía barata, regulaciones favorables, auge de centros de datos y creciente influencia cultural, consolidándose como el nuevo centro económico estadounidense.

En mayo de este año, los accionistas de ExxonMobil votaron para trasladar legalmente su sede de Nueva Jersey a Texas, donde ya operaba su cuartel general desde hace años. Fue un gesto simbólico pero contundente: el reconocimiento oficial de lo que ya estaba sucediendo en silencio. Texas no solo atraía empresas; se estaba convirtiendo en el imán corporativo del país.

Entre 2020 y 2025, al menos 184 compañías grandes mudaron sus casas matrices a Austin, Dallas o Houston. Tesla y Caterpillar figuran entre ellas. Pero los números revelan algo más profundo: Texas generó aproximadamente una quinta parte de todos los empleos netos creados en Estados Unidos durante ese período. Ningún otro estado recibe más inversión empresarial. Ninguno suma más habitantes. El estado de la estrella solitaria se está consolidando como el nuevo centro de gravedad económico del país, y no por accidente.

La historia comienza con energía. Houston es el corazón de la industria petrolera estadounidense, donde los magnates del petróleo y el gas acumulan ganancias extraordinarias. Pero Texas hizo algo más inteligente: se reinventó también como polo de energías renovables. En 2026 construirá dos quintas partes de toda la nueva capacidad solar a gran escala que se incorporará en el país. Sus llanuras extensas son ideales para paneles solares. El proyecto Tehuacana Creek agregará 837 megavatios y será la mayor instalación solar que entre en funcionamiento este año en la nación. Esa abundancia de energía barata, combinada con regulaciones flexibles, transformó a Texas en el epicentro del boom de centros de datos. Aproximadamente la mitad de los proyectos energéticos fuera de red desarrollados en Estados Unidos están ubicados allí. OpenAI y Oracle construyen un gigantesco centro de datos alimentado con gas natural en el condado de Shackelford. Una exención del impuesto a las ventas para centros de datos, vigente desde 2013, reforzó aún más el atractivo. Los analistas estiman que Texas podría superar a Virginia, hoy líder en capacidad instalada, antes de 2030.

La crisis eléctrica de 2021, cuando una tormenta invernal paralizó la red, pudo haber sido un desastre. En cambio, impulsó una modernización que incluyó fuertes inversiones en almacenamiento mediante baterías. A pesar del fuerte aumento del consumo eléctrico, los precios minoristas de la energía siguen cerca del promedio nacional. Desde aquella crisis, la red eléctrica solo emitió una alerta de emergencia. Los problemas se convirtieron en oportunidades.

Austin, conocida como Silicon Hills, se transformó en polo tecnológico de primer orden. Dell opera allí junto a startups de rápido crecimiento como Apptronik, una firma de robótica. La inversión de capital de riesgo alcanzó un récord de 7.400 millones de dólares el año pasado. La ciudad es ahora la quinta más activa de Estados Unidos en venture capital, cuando una década atrás ocupaba el décimo puesto. Incluso la unidad de innovación del Ejército estadounidense tiene una oficina en Capital Factory, la mayor incubadora local. Dallas, bautizada por algunos como Y'all Street, experimenta su propio boom financiero. Goldman Sachs construye un campus de 500 millones de dólares con capacidad para 5.000 empleados. JPMorgan Chase ya tiene más trabajadores en Texas que en Nueva York. Nasdaq inauguró en marzo su filial texana, donde cotizará SpaceX. Este verano, Texas abrirá su primera bolsa de valores independiente, la Texas Stock Exchange, que se sumará a las operaciones que ya tienen allí la Bolsa de Nueva York y Nasdaq.

Todo esto ocurre mientras Texas intenta desplazar a Delaware como principal centro del derecho societario estadounidense. En 2024 creó el Texas Business Court, un tribunal especializado para resolver disputas empresariales complejas. Aprobó normas que limitan la capacidad de accionistas minoritarios para iniciar demandas. Bryan Hughes, senador estatal y uno de los impulsores del nuevo tribunal, cree que la decisión de Exxon marcará un antes y después: "Se rompió el hielo".

Pero hay algo más invisible en juego. Sobre South Congress Avenue, una de las calles comerciales más exclusivas de Austin, largas filas se forman frente a negocios que venden botas vaqueras y cinturones con grandes hebillas. La joyera Kendra Scott, valuada en más de 1.000 millones de dólares, lanzó en 2023 Yellow Rose, una submarca inspirada en la estética vaquera, cuyo crecimiento se aceleró a medida que el estilo ranchero ganó popularidad. Incluso la princesa de Gales fue vista recientemente usando botas de cowboy. Empresas como Yeti, fabricante de botellas térmicas, y Buc-ee's, una cadena de tiendas de conveniencia para automovilistas, se expanden rápidamente fuera del estado. Al igual que las marcas de surf ayudaron a exportar el estilo de vida californiano, estas compañías funcionan como embajadoras del modo de vida texano. El creciente atractivo cultural facilita que las empresas convenzan a trabajadores calificados para mudarse allí. Eso será fundamental para sostener el crecimiento futuro.

Otros estados ya están tomando nota. Carolina del Norte aprobó un plan para eliminar su impuesto corporativo hacia 2030. Tennessee copió la estrategia texana de ofrecer grandes terrenos listos para desarrollar. Nevada intenta crear su propio tribunal empresarial. Pero ninguno parece estar cerca de competir. Nueva York y California observan cómo parte de su base tributaria se desplaza hacia el sur. Michael Sury, de la Universidad de Texas en Austin, lo resume así: "Texas ya tenía las semillas plantadas. Pero ahora que empezamos a atraer más capital y más empresas, estamos llegando a un punto de inflexión". El estado ha alcanzado una masa crítica que lo hace casi imposible de detener.

Texas ya tenía las semillas plantadas. Pero ahora que empezamos a atraer más capital y más empresas, estamos llegando a un punto de inflexión
— Michael Sury, Universidad de Texas en Austin
Se rompió el hielo
— Bryan Hughes, senador estatal de Texas
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué ahora? Texas siempre fue un estado grande, pero ¿qué cambió para que se convirtiera en el epicentro?

Model

Fue una convergencia. La energía barata siempre estuvo ahí, pero los centros de datos necesitan energía abundante y regulaciones que no te hagan esperar años para conectarte. Texas ofreció ambas cosas.

Inventor

¿Y la crisis eléctrica de 2021 no frenó nada?

Model

Al contrario. Obligó al estado a modernizar la red. Ahora tienen baterías, mejor almacenamiento. Convirtieron un desastre en una ventaja competitiva.

Inventor

Pero hay algo cultural aquí también, ¿no? Las botas vaqueras, Kendra Scott...

Model

Exacto. Eso es lo que muchos análisis pierden. No es solo dinero y regulaciones. Es que Texas logró hacer que su identidad sea atractiva. Las marcas texanas exportan un estilo de vida. Eso ayuda a convencer a los mejores talentos de que se muden.

Inventor

¿Otros estados pueden replicar esto?

Model

Pueden copiar las políticas, sí. Pero no pueden copiar la masa crítica. Una vez que tienes suficientes empresas, suficientes trabajadores, suficiente capital fluyendo, se vuelve casi imposible competir. Texas ya cruzó ese umbral.

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