Las necesidades van a ir en aumento, advierte Médicos Sin Fronteras
Dos potentes terremotos sacudieron el litoral central venezolano, causando colapso de al menos 800 edificios y daños en 2.500 estructuras según reportes de la ONU. Más de 2.000 rescatistas de 27 países operan en el terreno con 160 perros de búsqueda, mientras la comunidad internacional moviliza ayuda por más de 300 millones de dólares.
- 1.719 muertos confirmados y más de 5.000 heridos tras terremotos de 7,2 y 7,5 el 24 de junio
- Al menos 800 edificios colapsados y 2.500 estructuras dañadas en La Guaira y Caracas
- 2.000 rescatistas de 27 países operan en el terreno con 160 perros de búsqueda
- La ONU estima que los desaparecidos podrían alcanzar 50.000 personas
- Más de 300 millones de dólares en ayuda internacional movilizada
Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 azotaron Venezuela el 24 de junio, dejando al menos 1.719 muertos, más de 5.000 heridos y destrucción masiva en La Guaira y Caracas. La ONU advierte que los desaparecidos podrían alcanzar 50.000 personas.
El litoral central de Venezuela se convulsionó el 24 de junio cuando dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron la región en rápida sucesión, dejando un rastro de destrucción que aún se está cuantificando. Según el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, al menos 1.719 personas han muerto y más de 5.000 resultaron heridas en el doble sismo. Las ciudades de La Guaira y Caracas sufrieron los daños más severos, con al menos 800 edificios colapsados completamente y otros 2.500 con daños estructurales graves que amenazan nuevos derrumbes.
Venezuela se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a su ubicación en el límite activo entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. El sistema de fallas geológicas que atraviesa el norte del país —principalmente el sistema Boconó–San Sebastián–El Pilar— libera energía de forma constante a través de movimientos de desgarre lateral. Esta configuración tectónica hace que los terremotos sean periódicos en la región, especialmente devastadores porque gran parte de la población urbana del país se concentra precisamente en el norte.
Las operaciones de rescate se desplegaron inmediatamente con una escala sin precedentes. Más de 2.000 rescatistas de 27 países trabajan en el terreno, apoyados por 160 perros de búsqueda especializados. Los equipos han logrado extraer a siete personas vivas de entre los escombros, aunque las labores continúan contra reloj mientras se registran réplicas. El lunes por la mañana, un temblor de magnitud 4,6 sacudió nuevamente Caracas y La Guaira, con epicentro 27 kilómetros al norte de Caraballeda, complicando aún más las operaciones de rescate en curso.
La Organización de las Naciones Unidas advierte que el número de desaparecidos podría alcanzar los 50.000 personas, cifra que refleja la magnitud real del desastre. El coordinador de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla Del Tindaro, señaló que la organización está adquiriendo 10.000 bolsas mortuorias como medida preventiva, una decisión que subraya la gravedad de las estimaciones. Médicos Sin Fronteras alertó que esta es apenas la primera fase de la crisis y que las necesidades sanitarias irán en aumento, especialmente en campos improvisados donde miles de personas sin refugio se reúnen sin acceso a asistencia médica.
La respuesta internacional ha sido masiva. Estados Unidos duplicó su ayuda de emergencia a más de 300 millones de dólares, desplegando más de 300 socorristas y perros de búsqueda, además de reparar parcialmente el aeropuerto de Caracas. Marines estadounidenses trabajan día y noche para reparar el puerto de La Guaira, permitiendo la llegada de suministros esenciales por mar. China anunció 14,7 millones de dólares en ayuda humanitaria, mientras que México, Países Bajos, y docenas de otros países movilizan equipos de rescate y suministros de emergencia.
La NASA estimó mediante imágenes satelitales que aproximadamente 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos en toda la región afectada. El Servicio Geológico de Estados Unidos activó una alerta naranja a través de su sistema PAGER, identificando el terremoto de 7,5 como el evento principal del doblete sísmico. Venezuela solicitó a México plantas de energía, agua y alimentos para atender la emergencia inmediata.
En el plano político, la líder opositora María Corina Machado, quien se encuentra en el exilio desde diciembre tras escapar del país, anunció que ha llegado el momento de regresar para acompañar a los venezolanos en estas horas desgarradoras. Machado acusó al gobierno de impedir su regreso, aunque reportes indican que intentó viajar a Curazao desde Estados Unidos la semana pasada con apoyo de contratistas de seguridad privada, plan que no se concretó por razones de riesgo. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, prometió que el Ministerio de Vivienda está elaborando proyectos para construir nuevas viviendas en el menor tiempo posible.
Las escuelas permanecerán cerradas hasta el 5 de julio, y las cifras de víctimas continúan actualizándose conforme avanzan las operaciones de rescate. España reportó que los ciudadanos españoles desaparecidos bajaron de 150 a 138, con 17 fallecidos confirmados. La magnitud del desastre ha reposicionado a Venezuela en la agenda internacional de emergencias humanitarias, con la comunidad global movilizando recursos sin precedentes mientras el país enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.
Citas Notables
Esta es la primera fase y las necesidades van a ir en aumento, especialmente en campos improvisados donde la gente carece de asistencia sanitaria— Andreas Spaett, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Venezuela
Es mi deber acompañar a mi gente. Necesitamos estar juntos para abrazarnos, para lamentar y llorar en conjunto— María Corina Machado, líder opositora venezolana
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Venezuela es tan vulnerable a estos terremotos? Parece que no fue mala suerte.
No fue mala suerte. Venezuela está literalmente sentada en la línea donde dos placas tectónicas se rozan constantemente. La placa del Caribe y la placa Sudamericana se deslizan una contra la otra, liberando energía todo el tiempo. Es como vivir en una cicatriz de la tierra.
¿Y eso explica por qué La Guaira y Caracas sufrieron tanto?
Exactamente. El sistema de fallas que atraviesa el norte del país concentra toda esa energía sísmica, y es precisamente donde vive la mayoría de los venezolanos. Es la geografía más poblada del país, pero también la más peligrosa geológicamente.
Entonces esto volverá a pasar.
Sí. Estos terremotos no son eventos aislados. Son parte de un ciclo. Lo que hace diferente este momento es que ahora hay 2.000 rescatistas de 27 países en el terreno, y la comunidad internacional está movilizando cientos de millones de dólares. Eso no existía hace décadas.
¿Qué significa que la ONU esté comprando 10.000 bolsas mortuorias?
Significa que están preparándose para lo peor. No es especulación. Es una estimación basada en el número de edificios colapsados, la densidad de población, y lo que saben de terremotos de esta magnitud. Es la parte que nadie quiere decir en voz alta.
¿Hay algo que pueda cambiar esto? ¿Construcción más resistente?
Eso es lo que debería haber sucedido hace años. Códigos de construcción más estrictos, refuerzo sísmico, planificación urbana que respete la realidad geológica. Pero eso requiere inversión sostenida, planificación a largo plazo, y Venezuela está en crisis. Ahora simplemente están tratando de rescatar gente viva de los escombros.